La Fiscal General del Ministerio Público de Venezuela, Luisa Ortega, aseguró que no iba "abandonar su puesto" y que el país "no se merece" la situación que atraviesa a raíz de la "ambición dictatorial" del presidente Nicolás Maduro.
Ortega rechazó la Asamblea Constituyente elegida el domingo en una violenta jornada que dejó al menos 10 muertos. La elección "no tiene legitimidad", explicó en una conferencia de prensa desde la sede del Ministerio Público.
"Se violó el derecho a la soberanía y los funcionarios públicos fueron extorsionados al obligarlos a votar", afirmó la fiscal. "Ahora veremos perpetuidad en el poder en ese grupito" que acabará con "la libertad de expresión y el derecho a manifestar pacífica y públicamente", explicó Ortega.
"Es una burla al pueblo y su soberanía. Veremos a un poder absoluto en manos de una minoría", sentenció la funcionaria.
La fiscal, chavista devenida en fuerte crítica de Maduro, aseguró que la Constituyente "va a acabar" con los derechos al voto y a la manifestación. "Todos los derechos políticos están en peligro", advirtió.
"Estos cuatro meses han dejado un saldo de 121 fallecidos y 1958 lesionados", dijo la fiscal luego de asegurar que "este no es el proyecto de país que propuso Hugo Chávez".
Según Ortega, "al menos el 25% de la muertes por hechos de violencia son responsabilidad de funcionarios de seguridad" y " el 40% de las muertes son responsabilidad de civiles armados".
Por otro lado, la fiscal aseguró que "la orden que tiene la Asamblea Nacional Constituyente es acabar con el Ministerio Público y la soberanía popular". En esta línea, dijo que el gobierno "quiere gobernar sin control de Poder Moral ni el de nadie".
Por esta razón, Ortega dijo que está "evaluando acudir a instancias internacionales".
El poder electoral anunció que ocho millones de venezolanos (45,5% del padrón) participaron en la votación del domingo, lo que Maduro celebró "como un triunfo histórico", pero la oposición denuncia como un fraude.