La pérdida de competitividad cambiaria, la suba de los costos locales, una menor demanda brasileña y las barreras comerciales argentinas provocarán una fuerte desaceleración de la industria local este año, según los propios industriales, que incluso llevó a las autoridades de gobierno a recortar sus previsiones de crecimiento.
El ministro de Industria, Roberto Kreimerman, dijo ayer a Reuters que el sector manufacturero crecerá este año 2% en lugar del 3% proyectado previamente a nivel oficial. “Estamos estimando, luego de una visión un poco más elevada al principio (de 3%), un 2% (de expansión industrial) para el año”, dijo Kreimerman.
Esa estimación, para el total del sector, está por encima de la previsión de la Cámara de Industrias (CIU), que espera una magra expansión de 1% en el actual período. De todas formas, la previsión gremial refiere al componente manufacturero que no considera a la refinería de La Teja ni las industrias instaladas en zonas francas como UPM y Pepsi.
Esas expectativas marcan que la evolución del sector estará sensiblemente por debajo del total de la economía en 2013. Las autoridades mantienen para este año la meta de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 4%, luego de un crecimiento de 3,9% en 2012. Los analistas privados corrigieron su expectativa de expansión económica de 3,85% a 3,5% en la última encuesta mensual del Banco Central divulgada esta semana.
Menos mercados
A las restricciones comerciales impuestas por Argentina se suma la pérdida de competitividad comercial por la apreciación del peso uruguayo, de 2,58% frente al dólar en lo que va del año, y menores negocios con el viejo continente. “La crisis en Europa significa menor demanda (...) De ahí la industria de la pesca tiene sus problemas, (también) la industria del cuero, la metalmecánica, la vestimenta y el calzado”, explicó Kreimerman a periodistas.
El gobierno tiene previsto anunciar la semana próxima un conjunto de medidas para mitigar la pérdida de competitividad de la industria manufacturera anunció ayer Kreimerman al presidente de la gremial sectorial, Javier Carrau, informó el directivo a El Observador. Las medidas serán afinadas en el marco del denominado Gabinete Productivo de la próxima semana, precisó el directivo.
Según la visión de la gremial, la pérdida de competitividad y la menor demanda regional serán factores que impactarán de forma homogénea sobre todo el sector. “Las excepciones son las ramas que no estarán afectadas”, dijo a El Observador el asesor de la CIU, Sebastián Pérez. La producción industrial creció 1,6% en 2012 de acuerdo a la información de Cuentas Nacionales, incluso luego de acumular dos caídas trimestrales en la segunda mitad del año. En el último trimestre, el sector registró una contracción de 3,4% desestacionalizada, luego de un registro negativo de 0,3% en el período julio-setiembre.
Según los datos elaborados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, a partir de información del Instituto Nacional de Estadística (INE), el núcleo duro de la industria –sin UPM, Pepsi ni refinería– pasó de crecer a una tasa de 7,7% en el promedio del año móvil finalizado en octubre de 2011, a 1,36% en la media de los 12 meses a en febrero de este año.
Otro elemento que añadirá “incertidumbre” en la evolución sectorial es la ronda salarial que se desarrollará en el primer semestre de este año que tendrá como objetivo renovar los convenios vencidos el 31 de diciembre. Se estima que la negociación involucrará a “poco más de la mitad del empleo industrial”, dijo Sebastián Pérez, de la CIU.