La duda estaba planteada. Gallardo tenía la última palabra. La disyuntiva era clara: por un lado apostar a la magia de Recoba para elevar el rendimiento de un equipo que acusa la ausencia de un generador de juego; por el otro, el riesgo de jugarse por el Chino. Pero claro, Álvaro Recoba sale de una lesión y se entra en la etapa de definición, con el clásico por delante. Entonces Gallardo tomó el camino de la precaución. El jueves resolvió no concentrar al Chino para el partido del fin de semana contra Fénix.
Gallardo bajó al "Chino"
El DT albo no asumió el riesgo de salir con Recoba ante Fénix y lo dejó fuera del plantel