Llegó a la gerencia general de General Motors (GM) Uruguay en 2004, cargo que ocupó durante tres años hasta que cruzó el Río de la Plata para ser gerente de Marketing de la empresa, en Argentina. En enero de 2010 regresó para encargarse de la gerencia de GM para Uruguay y Paraguay. Su paso por el vecino país le dio una “mente más amplia para tomar decisiones y una capacidad negociadora mucho más experta”.
La situación financiera de GM –que en 2008, junto a otros grandes jugadores, recurrió a un rescate millonario por parte del gobierno de EEUU– “ha mejorado mucho”. “Está en un camino cierto, con una muy buena disponibilidad de caja a nivel mundial, con fuertes inversiones en tecnología y desarrollo, y apostando cada vez más al diseño y los productos”, aseguró.
Hace una década que son líderes en ventas. ¿A qué lo atribuye?
Fuimos líderes en todas las circunstancias posibles que se puedan ver en un mercado. El portfolio, en 10 años, va cambiando. Fuimos muy hábiles para tomar decisiones en circunstancias muy distintas, con una cartera muy distinta. En 2003 fue el récord de industria más bajo, y nuestro producto era muy regional. Y fuimos líderes hasta el año pasado con un portfolio muy distino. Migramos en esos 10 años a uno mucho más global. Hoy tenemos productos de México, Corea, China, y seguimos teniendo los productos locales. Productos, clientes y concesionarios son los pilares de ese liderazgo. Fue una consecuencia de ese plan de trabajo.
¿Qué implica ese plan?
Viene muy de la mano con el plan de lanzamientos. Arrancamos con el Onix, sumaremos Sail y cerramos con Tracker en agosto. Onix y Sail son productos de volumen que traen diseño, tecnología y confort. Tracker será nuestro debut en el segmento de las SUV compactas. Además, tanto Spin como el furgón utilitario N300 se lanzaron en el último trimestre del año pasado, por lo que recién durante el 2013 veremos su real performance.
¿A quién identifica como su principal competencia en Uruguay?
Hoy la competencia es más compleja que a nivel regional. En Brasil o Argentina es contra las marcas más tradicionales, las que se fabrican en la región, que, si bien tienen distintos orígenes, tienen una producción Mercosur muy pronunciada. En Uruguay uno tiene esa competencia muy desarrollada y presente, pero hay que sumar la de las marcas asiáticas, como chinas o coreanas, que hacen que sea un mercado mucho más complejo. Además, se le suma lo pequeño.
¿El aumento del parque automotor y el tránsito más congestionado afecta? ¿Hay gente que reprime una compra o la aplaza?
No veo que haya afectado la toma de decisiones, más cuando se compara con países como Argentina, que viene de cinco o seis récords consecutivos de ventas. Nosotros apenas llevamos dos o tres. Todavía gozamos de un tránsito bastante ágil en comparación con otras ciudades. Hay un potencial para crecer sin que se vea afectado. El parque automotor creció y se nota en el tráfico, sobre todo en horarios pico. Puede afectar en algunos sentidos, como “voy a tener que gastar en parkings”. En otro sentido, la gente busca más comodidad. Eso provoca que se quiera renovar el vehículo en un ciclo menor.
¿Cómo es el perfil del comprador uruguayo en comparación con otros de la región?
Tenemos un ciclo mayor en la renovación de los productos que en países vecinos. Fundamentalmente, eso está atado al costo del vehículo. La carga impositiva de Uruguay es muy importante y hace que los precios públicos en Uruguay sean significativamente mayores que en nuestros países vecinos. Al aumentar la inversión, hace que tomes una decisión bastante más racional, en detrimento tal vez de los gustos; hace que la decisión sea más meditada. Como ejemplo, en Argentina hoy se están comprando vehículos para tener un respaldo monetario. Con la inflación que tienen, hoy un auto funciona como una inversión segura ante la devaluación de su moneda. En Uruguay sabés que tu vehículo va a tener una depreciación. El esfuerzo que tiene que hacer el uruguayo en cantidad de sueldos para comprarse un vehículo hace que sea mucho más conservador a la hora de tomar decisiones y también que su ciclo de cambio sea mayor. Y por eso ese desfasaje con los récords de ventas que se vienen viendo en Brasil y Argentina. Nuestro incremento de parque automotor es significativamente menor que el de Brasil y Argentina en términos porcentuales. No es tanto que el uruguayo sea conservador, porque al uruguayo le gustan los autos y la comodidad y tener productos cada vez más lindos y actualizados, pero también trata de tomar menos riesgos porque necesita conservar el valor de su inversión.
Su gerencia general también abarca Paraguay, ¿cómo es ese mercado para GM?
Es un mercado muy distinto, principalmente porque está habilitada la importación de vehículos usados, lo cual distorsiona bastante el tema del mercado de vehículos cero kilómetro. El parque automotor es muy deteriorado, muy envejecido en muchos casos, pero también muy inseguro por esta misma habilitación. Inclusive el consumidor también es distinto. Paraguay tiene un público joven muy importante en comparación con el poder de compra de los (jóvenes) uruguayos. En Uruguay los posicionamientos son distintos y le terminás hablando más a la familia que al público joven.
¿Cuál es la situación de GM hoy a nivel global?
Ha mejorado mucho. Desde 2009 hasta la fecha somos una empresa muy rentable a nivel global, todavía con algunos desafíos por delante para hacer de Chevrolet una marca más global todavía, en cuanto a producto sobre todo, pero que está en camino cierto, con una muy buena disponibilidad de caja a nivel mundial, con fuertes inversiones en tecnología y desarrollo, y apostando cada vez más a lo que es el diseño y los productos.
Sobre fines del año pasado se conoció que el gobierno de Estados Unidos se iba a deshacer de las acciones que aún le quedaban en su poder de GM. ¿Al día de hoy cómo va ese proceso?
GM ya hace años devolvió el préstamo que había recibido del gobierno americano en su totalidad. Y ya recompró al gobierno americano una gran parte de las acciones que tenía de la compañía. Ahora, recientemente, el gobierno americano anunció una salida a la venta del mercado de las acciones que todavía tiene de GM. No sabría decir si con esta nueva venta va a alcanzar el 100% o no. Creo que es un buen momento para vender las acciones que tiene el gobierno americano porque están a muy buen precio.