General Motors Co., al acordar la venta de su división Saab a Spyker Cars NV por US$500 millones ayer, avanzó en el cumplimiento del compromiso asumido por su máximo responsable, Ed Whiteacre, de pagar al Gobierno los préstamos para junio.
Saab podría ser la primera marca que GM vende desde que salió de la quiebra respaldada por el Gobierno de Estados Unidos el 10 de julio. Los arreglos para vender sus filiales Opel y Saturn fracasaron, así como negociaciones anteriores por la marca sueca. Un acuerdo definitivo con Sichuan Tengzhong Heavy Industrial Machinery Co. para que esta compre Hummer no ha sido aprobado aún por los reguladores.
“Es un gran logro para ellos poder vender la marca”, dijo Rebecca Lindland, directora de investigación sobre el sector automovilístico en IHS Global Insight en Lexington, estado de Massachusetts. “Es simbólico desde el punto de vista de obtener un logro, porque la venta de Saturn fracasó. Koenigsegg abandonó Saab y tuvieron que desistir de Pontiac”.
Whitacre, de 68 años, había dicho desde mediados de diciembre que GM cerraría Saab después que las conversaciones anteriores con Spyker, y antes de ellas las tratativas con Koenigsegg Group AB, no dieron resultado. Ahora el jefe ejecutivo conocido por construir AT&T Inc. con adquisiciones ha vendido la marca de automóviles sueca por más de US$400 millones en efectivo y acciones preferentes, lo que lo ayudará a cumplir su compromiso de pagarles a los contribuyentes de Estados Unidos y Canadá para junio.