Con la oposición haciendo punta con críticas a la educación y la seguridad –dos temas que el candidato Tabaré Vázquez anunció que no rehuirá– el Frente Amplio convocó ayer al Parlamento al ministro Daniel Olesker para mostrar números positivos y llevar agua al molino oficial al inicio de la campaña electoral.
A la baja del desempleo, que continúa en mínimos históricos (hoy 6,5%), se destacó la reducción de la pobreza del 40% al 12% en 2013, con una proyección descendente que a fines de 2014 rondará el 10%. Se destacó también que entre 2004 y 2012, 850 mil uruguayos dejaron de ser pobres.
Sin embargo, blancos y colorados, que reconocen algunos logros de la administración de izquierda como la formalización de empleos, machacaron con que se está lejos de lograr los resultados esperados e incluso, el senador de Vamos Uruguay Alfredo Solari, directamente afirmó que la política social del gobierno “fracasó”.
En la discusión sobre la gestión social, los legisladores oficialistas cobraron cuentas del pasado y recurrentemente invocaron a los años 90 cuando se aplicaron políticas económicas neoliberales, que según la izquierda, elevó los niveles de pobreza.
El gobierno entiende que las políticas sociales “dan cohesión” a sectores de la sociedad vulnerables, afirmó la diputada Orquídea Minetti (MPP).
El senador Ernesto Agazzi (MPP), que dejó la presidencia de la Comisión Permanente para participar del debate, recordó que cuando se llegó a la presidencia en 2005 la izquierda creó un Ministerio específico, el MIDES, para resolver un problema.
“Hay quienes piensan que el mercado produce soluciones y a veces es el que genera los problemas”, dijo Agazzi en sala, para quien el “mercado debe estar sometido a la exigencia del beneficio de la sociedad”.
El sábado 22 en un campamento de la juventud Socialista, el ministro Olesker afirmó que la izquierda no se caracteriza por hacer que la economía crezca, porque un incremento excesivo de la riqueza puede generar exclusión. Para el ministro los crecimientos económicos excesivos, “son malos”, informó ayer el semanario Búsqueda.
En sala, el secretario de Estado afirmó que la “virtud” de este gobierno no es crecer la economía sino “romper los ciclos” y comentó que la diferencia con otros períodos donde también hubo crecimiento del Producto Interno Bruto, es “cómo se maneja el crecimiento”.
Olesker comentó a El Observador que “ahora la economía creció, igual que en los 90 y durante la dictadura, pero lo que distinguió a este gobierno de izquierda, es que el crecimiento económico se transformó en redistribución social con reducción de la pobreza”.
El ministro Olesker presentó un resumen de varios programas. Mencionó que se otorgaron 63.000 tarjetas Uruguay Social; 8.500 personas se inscribieron el año pasado para 3.000 cupos del plan Uruguay Trabaja y la mitad de esos beneficiarios pasó luego a cotizar en el BPS.
Además, tres de cada cuatro de los 2.280 jovenes que no trabajaban ni estudiaban, luego de incorporarse al plan Jóvenes en Red, se reinsertaron a estudiar o a trabajar.
Para el ministro las transferencias monetarias fueron “relevantes” para enfrentar la pobreza.
El diputado Pablo Abdala (Partido Nacional) que le pidió al ministro controlar “la euforia” recordó que Uruguay desde el 2005 bajó siete lugares, del 43 al 52, en el Indice de Desarrollo Humano y reclamó que las prestaciones monetarias “no sean un paño frío que se pone al que tiene fiebre”.
El legislador dijo que aún hoy hay 1.068.000 uruguayos que tienen al menos una necesidad básica insatisfecha. Solari criticó al gobierno por practicar “una concepción volcada a lo asistencial y no al valor del empleo que dignifica a las personas” y eso explica “el fracaso” de las dos administraciones de izquierda.
Para la oposición hay unos 400 mil uruguayos que ante el menor problema caerán en pobreza.
La diputada Daisy Tourné retrucó que los gobiernos anteriores “favorecían la exclusión” y se alegró que hoy “sea innegable que la pobreza bajó” con la izquierda en el poder. El desempleo fue 16% “no en esta administración” recordó Tourné.