Grecia prohibió este lunes las ventas en corto en la bolsa de valores durante dos meses, después que ésta se desplomara a su nivel más bajo en 14 años, en medio del vendaval que azota a los mercados financieros por la incertidumbre hacia la economía estadounidense.
La nueva preocupación en los mercados ha resultado de la baja que hizo Standard & Poor's a la calificación de la deuda de Estados Unidos.
El índice general de la bolsa de Atenas cayó 6% y descendió abajo de la marca de los 1.000 puntos al cerrar en 998,24 unidades, su nivel más bajo desde enero de 1997.
Menos de una hora después de que concluyera la jornada bursátil, la Comisión de Mercados de Capitales prohibió las ventas en corto durante dos meses a partir del martes.
Las ventas cortas, un mecanismo en el que se apuesta a la caída de precio de un papel, son efectuadas de manera ordinaria por operadores que venden acciones prestadas con la expectativa de comprarlas después a menor precio y obtener una ganancia con la diferencia.
La comisión dijo en un comunicado que adoptó la medida "después de considerar las circunstancias excepcionales que prevalecen en el mercado griego".
La entidad ya había impuesto otra suspensión a las ventas en corto en abril de 2010 tras una racha de seis jornadas de pérdidas en la bolsa. La medida fue adoptada después de una rebaja a la calificación a la calidad crediticia de Grecia.
Grecia se convirtió el año pasado en el primer país de la Unión Europea que recurrió a un rescate financiero internacional cuando se le encareció el crédito ante los temores de los inversionistas de que tendría capacidad para reembolsar su deuda. Los acreedores internacionales acordaron en julio extender a Grecia un segundo rescate.
La crisis financiera también ha afectado a otras naciones de la eurozona, como Portugal e Irlanda, a las que también se concedieron rescates financieros.
La creencia generalizada era que el banco central europeo comenzó este lunes la compra de bonos de Italia y España a fin de sosegar los temores de los inversionistas de que ambos países no estarían en condición de pagar sus deudas.
Aunque esta medida al parecer redujo en el corto plazo el costo del crédito a ambos países, los mercados bursátiles del mundo bajaban debido al repliegue de los inversionistas porque Standard & Poor's rebajó la calificación a la deuda estadounidense.