Hace tres años, un equipo encabezado por el paleontólogo Daniel Perea estaba buscando huellas de dinosaurio en Tacuarembó. Sabían que muy cerca de allí, en Brasil, habían unas formaciones rocosas similares a las del lado uruguayo donde ya se habían hallado rastros. “Buscando y buscando, paramos a descansar y ahí las vimos”, contó Perea.
Hacia las huellas patrimoniales
En Tacuarembó están las evidencias de los animales más grandes que habitaron Uruguay, una zona que será declarada Monumento Histórico Nacional en breve