La industria nacional de cerveza enfrenta dificultades ante el fuerte ingreso de marcas importadas a precios bajos. Si bien el consumo no bajó, la producción local pierde lugar ante la que consiguen grandes mayoristas en Brasil y Argentina. Ante eso, Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) planteó paradas de producción en sus dos plantas para los primeros meses del año.
La principal embotelladora de cerveza enfrenta problemas productivos desde hace más de un año. La diferencia cambiaria con Argentina motivó que durante meses se sustituyera parte de la producción local con latas de la misma marca (Norteña) que llegaban desde la orilla de enfrente. Luego de negociaciones con el sindicato, la importación bajó y se complementó con cerveza de la planta de Minas.
Pero ahora el problema es otro, dijo a El Observador el presidente de la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida (FOEB), Fernando Ferreira.
“Se está dando una pérdida de ventas en el mercado, no de consumo de cerveza. Entran latas importadas a costos bajos”, explicó.
Por un lado, FNC mantiene la importación de marcas propias como Corona, Brahma y Budweiser. Esas marcas representan entre el 10% y el 15% de lo que mueve FNC en la plaza. A nivel local produce Pilsen, Patricia, Norteña y Stella Artois.
Cerveza nacional compite con la importada
Pero enfrenta el ingreso de otras desde Argentina y Brasil. Una de las marcas que gana mercado en Uruguay es Estrella Galicia. Obviamente es española, pero para la región se envasa en Argentina. La FOEB también detectó la presencia de una cerveza brasileña Samba que se comercializa básicamente en latas de medio litro.
“Hay vendedores que nos dicen que te dejan el producto en consignación y si lo vendés después te cobran. Cualquier importador que tiene una oficina las trae”, dijo Ferreira.
Eso hizo que variara la participación de FNC en el mercado. Informó que entre 2010 y 2012 la compañía tenía el 90%. Ese porcentaje fue bajando hasta posicionarse en el 77% actual.
Allí se observan dos situaciones. En el caso de Estrella Galicia o Imperial (que también gana presencia a nivel local) no hay una diferencia marcada de precio. Simplemente compiten por la preferencia de los consumidores.
Pero en otros casos como en el de la Samba sí pesa el precio de venta. Hay marcas que traen los mayoristas que no llegan a los supermercados, pero ganan espacios en otros segmentos de la población. Eso puede constatarse en zonas periféricas de Montevideo.
“Hay marcas que llegan a $ 40 la lata de medio litro”, expresó Ferreira.
“Cuando hay una caída del poder adquisitivo de las familias pasan dos cosas. O se prescinde o se busca en lugares más baratos. Hay un cambio de hábito de consumo por marcas más baratas”, añadió.
Consecuencias
La suma de esos factores alteró la situación de FNC. El año pasado, motivada por la crisis hídrica, la compañía efectuó una parada productiva en Montevideo. Se aprovechó la situación para que trabajadores se tomaran o completaran su licencia anual. Algo similar se planteó para la planta de Minas, pero finalmente no se produjo.
Cerveza importada gana lugar en el mercado uruguayo
Antes de fin de año, la empresa comunicó al sindicato la misma intención. En primera instancia el freno en ambas plantas ocurriría en mayo. Pero es probable que en el caso de Montevideo se adelante para marzo. La compañía reiteró la opción de la licencia anual.
Y eso es observado con preocupación por el sindicato. “Ofrecen licencia al personal y el que no quiere tomarla iría al seguro de paro”, explicó.
“Cuando la empresa empieza a apagar sus máquinas un mes entero, algo que no pasaba prácticamente desde 2005, se empiezan a dar señales de agotamiento. Y ante eso hay que estar alerta”, afirmó el presidente de la FOEB.
El sindicato espera negociar en las próximas semanas el tema de la licencia anual. Ferreira aclaró que más allá de esa posibilidad, FNC no planteó que haya envíos al seguro de paro por la baja producción. Pero igualmente la situación es seguida de cerca por la dirigencia.
“Cuando una multinacional empieza a mover sus márgenes de ganancia toma las acciones que entiende necesarias para mejorar el flujo de capital que necesita”, concluyó Ferreira.