El Instituto Nacional de Carnes (INAC), en el marco de sus acciones tendientes a contribuir a la disminución del delito de abigeato, realizó este año una inversión mayor a la de 2019 y eso permitió un récord en resultados obtenidos, en el número de muestras colectadas y de casos investigados, informó a El Observador el presidente del instituto, Fernando Mattos.
Cuando se investiga un delito de abigeato, una de las herramientas que se utilizan para formalizar a una persona acusada es el análisis de ADN, vinculando la carne incautada con los despojos de la faena que quedan en los campos, constatando por esa vía si se trata del mismo animal.
Mattos explicó que la prueba se realiza entre la muestra y la contra-muestra. La muestra se compone de todos los despojos que quedan en el establecimiento donde ocurrió el delito, tras la faena, mientras que la contra-muestra es la carne encontrada e incautada en fincas, freezers, vehículos o lugares de comercialización.
Muchas veces no se encuentra la carne, pero de todas formas cualquier vestigio de sangre en una herramienta, un cuchillo o una ropa constituye una prueba, que puede ser utilizada en la investigación policial.
El delito se expresa más con vacunos
Fernando Mattos informó que durante 2020 se tomaron “cerca de 500 muestras” –para desarrollar análisis de ADN– y que hubo aproximadamente 100 casos investigados. El 63% de los casos correspondieron a delitos con animales de la especie bovina, mientras el 29% correspondieron a casos con animales ovinos.
INAC financia los análisis
INAC financia esos análisis de ADN desde el año 2008, en coordinación con autoridades del Ministerio del Interior y la Fiscalía General de la Nación. En 2019 el instituto invirtió US$ 15.000 y en lo que va de 2020 ya se invirtió US$ 20.000.
Mattos evindenció satisfacción porque “este año ha sido récord en resultados obtenidos, en número de muestras colectadas y número de casos investigados”, y que el alto porcentaje de resultados positivos “demuestra que el proceso de investigación está dando buenos resultados en cuanto a unir la muestra con las contra-muestras, asociando así el hecho en el campo del abigeato con algún otro vestigio que se pueda encontrar”.
“Eso ha generado más casos de personas incriminadas y formalizadas por la Justicia, porque esta es una prueba científica irrefutable”, añadió.
“Tenemos el porcentaje más alto de toda la serie de los últimos 10 años, lo que refleja el mayor grado de investigación y aciertos que realiza la Policía, cerca del 60% de aciertos”, indicó el presidente del instituto cárnico.
¿Cuándo se financia?
En una “nota de financiamiento” firmada por la presidencia del instituto en junio de este año, se detalla que se costearán exclusivamente aquellos análisis de ADN que “respalden pericias en casos de abigeato asociados a faenas antirreglamentarias, que se presuma tengan como fin la comercialización”.
Por lo tanto, aquellas solicitudes de análisis de ADN que se soliciten ocasionalmente al instituto para muestras de animales vivos no se financiarán, ya que se entiende que se estaría incursionando “en gastos que superan nuestras capacidades y competencias”, se indicó.
Insisten en que se hagan las denuncias
En una recorrida por el interior del país, para coordinar acciones con las dependencias judiciales locales y gremiales de productores, Mattos insistió en que los productores “deben denunciar” cuando sufren un caso de faena clandestina, y destacó las acciones de coordinación entre INAC y el Ministerio del Interior para controlar la comercialización ilícita de carne.
Además, enfatizó en que los consumidores de carne deben tener cuidado, porque comprar carne proveniente de una faena clandestina puede suponer riesgos de salud, asociados a que no existe un control sanitario de ese producto (ver en el recuadro).
Desde INAC se le insiste a los productores ganaderos que realicen las denuncias correspondientes cuando sufren un ataque de este tipo, y que las denuncias se deben hacer “de forma ágil, porque esto es cuestión de tiempo”.
Mattos destacó también que al mismo tiempo que se dieron reclamos por parte de diferentes gremiales rurales para combatir este delito, que existe en diferentes partes del país, el día que asumió Jorge Larrañaga como ministro del Interior y los diferentes jefes departamentales de la Policía, el presidente de la República –Luis Lacalle Pou– les encomendó “como prioridad” el combate a este delito.
“Este gobierno le ha dado prioridad al combate del abigeato”, comentó y explicó que la Dirección Nacional de Seguridad Rural (DNSR),con sede en Florida, trabaja con brigadas departamentales y diferentes entidades en la Comisión Nacional de Seguridad Rural, en la que participan gremiales de productores, autoridades del Ministerio del Interior, representantes de Fiscalía y el INAC.
INAC Autoridades de INAC se reunieron en Maldonado con la Policía y productores de la zona Pérdida de productores
Consultado por los productores ganaderos que deciden retirarse de la producción tras sufrir varios ataques de este tipo, Mattos dijo que la pérdida de un productor siempre debe lamentarse en la sociedad, y opinó que no cree que el abigeato sea el factor único para llegar a la decisión extrema de dejar la producción, “pero sí un factor enorme de desaliento”.
Según dijo, más allá de los problemas económicos que supone un ataque de este tipo, el abigeato genera una afectación moral en los productores, que al igual que cuando sufren un ataque de depredadores –como jabalíes o perros– ven destruido el desarrollo de una producción. La sucesión de este tipo de delitos hace que productores, principalmente de animales de menor porte, como los ovinos, tomen la decisión de retirarse de la producción, argumentó.
“Siempre que abandona un productor es una pérdida para la sociedad y es una carencia que el Estado tiene que asumir, porque no ha logrado dar respuesta a un problema que afecta al sector productivo”, enfatizó el presidente del INAC.
Desde el INAC están intentando apoyar el control del abigeato para dar respuesta a todos los productores afectados. En ese marco es que sus representantes han recorrido diferentes departamentos para coordinar con las jefaturas de Policía y las gremiales de productores locales a efectos de generar buenos mecanismos de denuncia y un “control social por parte de los productores”, para realizar rápido las denuncias.
“No podrá haber éxito en este combate si no hay una debida coordinación de todos los actores”, enfatizó Mattos, y destacó que desde el instituto se trabaja para apoyar a los productores y además a los carniceros, que son controlados por el instituto y sufren la competencia desleal del comercio de carne ilegal.
Ponen énfasis en que hay riesgos para el consumidor
El abigeato se complementa con la venta ilegal de carne, y para Fernando Mattos eso se vincula con un tema importante: los riesgos que puede tener para la salud del consumidor un producto que no pasó por controles durante la faena.
“Siempre que hablamos de abigeato hablamos de carne, de comercialización irregular y faena clandestina. Por lo tanto, hay que prestar atención y preservar los aspectos de higiene, inocuidad y salud pública, que están amenazados cuando estas prácticas se llevan a cabo”, recordó el presidente del instituto cárnico.
La carne faenada de forma ilegal no pasa por controles de calidad, ni en la faena ni en la distribución. Esto puede traer serios riesgos de contaminación. Mattos advirtió que si bien muchas personas buscan esta carne por el precio, asumen un alto riesgo. Este es “un tema de tomar conciencia y de no alimentar el proyecto de comercialización de carne ilegal a través de este mecanismo”, expresó.