La incipiente industria del litio de Argentina se encuentra prácticamente paralizada por los efectos de la propagación mundial del coronavirus, con varios proyectos pausados mientras la pandemia agudiza las dificultades económicas del país austral, que también atraviesa una crisis de su deuda soberana.
Argentina es parte del llamado “triángulo del litio”, una de las principales fuentes del metal clave para el desarrollo de baterías para vehículos eléctricos, y en los últimos años crecieron las inversiones en la nación sudamericana con el objetivo de superar a Chile, una potencia del sector.
Paralización
La firma estadounidense Livent actualmente está operando al mínimo de su capacidad en el noroeste argentino, luego de haber suspendido inicialmente sus operaciones y despedido a más de 450 trabajadores.
En cambio, otros han ido más lejos. La compañía francesa Eramet paralizó sus planes de inversión de US$ 600 millones en su proyecto de litio en la provincia norteña de Salta debido a la crisis económica del país sumado a la incertidumbre global provocada por el coronavirus.
La empresa apuntaba a producir 24 mil toneladas de carbonato de litio equivalente por año en su primera fase.
Pierre-Alain Gautier, el director de estrategia en Eramet, dijo que el clima volátil de la economía de Argentina complicó el financiamiento del proyecto, tornándose “cada vez más difícil desde el inicio de la crisis sanitaria del coronavirus”.
Por su parte, Lithium Americas, empresa que planeaba construir una planta en el norte de Argentina para inicios del 2021, dijo en marzo que había suspendido la obra por las cuarentena obligatoria decretada. Esto redujo el personal de 850 trabajadores en planta a solo 93 de mantenimiento, teniendo que retrasar la fecha de finalización de la construcción.
“No sé todos los impactos que tendrá esto. Hay mucha incertidumbre a estas alturas”, dijo a Reuters Jonathan Evans, presidente y gerente ejecutivo de Lithium Americas, agregando que la situación global estaba “constantemente cambiando”.
“Sin embargo, tengo confianza de que en algún momento del 2021, podremos concretar el proyecto”, agregó.
El objetivo de Argentina de incrementar las exportaciones de litio ya se había enfrentado a dificultades previas al brote mundial de covid-19. Competidores como Australia y Chile han desarrollo depósitos del metal más rápido y una caída en los precios global del metal han desalentado inversiones. (Reuters) l