A pesar de las medidas tomadas por las autoridades y los pronósticos de los economistas, la inflación siguió sin dar tregua en noviembre. Por el contrario, los bienes y servicios cuyos precios se definen por la dinámica doméstica del mercado siguen subiendo a buen ritmo, movidos por sectores que acordaron subas salariales en el último mes y las trasladaron a los precios.
Los precios al consumo subieron 0,35% durante el último mes, según los datos difundido ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), por encima de las expectativas de la mediana de analistas encuestada por el Banco Central (BCU), que aspiraban a una variación nula en el nivel de precios en el mes, con algunos expertos augurando incluso deflación.
De esa manera, el registro internual pasó de 9,11% en octubre a 9,03% en el último mes, acumulando dos meses consecutivos con un registro más de tres puntos por encima de la meta oficial, de entre 4% y 6% anual.
En octubre, el alza de precios mensual se había explicado 89% por factores volátiles, como el ajuste de UTE luego de finalizado el incentivo al ahorro energético y el aumento de los alimentos no elaborados. En noviembre, las causas de la inflación fueron muy distintas. Los elementos más permanentes de la canasta de consumo explicaron 80% de la suba, según el indicador de inflación subyacente elaborado por El Observador.
Respecto a octubre, la inflación tendencial aumentó 0,38%, levemente por encima del total de la canasta, y los bienes y servicios no transables –aquellos que no se comercializan con el exterior y por lo tanto, su fijación de precios está únicamente determinada por la dinámica interna–, se encarecieron 0,47%.
Dentro de ese rubro, se destacó la evolución de algunos artículos asociados a sectores que cerraron negociaciones salariales en el último mes. En particular, los restaurantes se encarecieron 1,32% en el mes –explicando la tercera parte de la inflación–, y los servicios de conservación y reparación de la vivienda –ligados a los salarios de la construcción– se encarecieron 11,1%.
En la medición interanual, la inflación subyacente se ubicó en 8,7%, tres décimas por debajo del registro de octubre, con una desaceleración de 10,2% a 9,8% en los bienes no transables y de 6,3% a 6,1% en los bienes transables.
Analistas
Los expertos consultados por El Observador, coinciden en que el dato de noviembre obliga a las autoridades a redoblar la batalla antiinflacionaria pero reconocen que las herramientas de las cuales dispone el gobierno son muy acotadas.
“No deja de ser preocupante”, observó Ramón Pampín, gerente de la consultora Pwc, debido a que la inflación para el cierre del año se acerca “más a 9% que a 8%”. El economistas sostiene que “los bienes y servicios no transables dan señales claras de fuerte reciliencia” y eso complica el accionar de las políticas antiinflacionarias.
Según el economista Aldo Lema, socio director de Investo Consulting, el dato muestra que “los acuerdos de precios y algunas otras medidas anunciadas por el gobierno ni siquiera en el corto plazo han tenido gran impacto”.
Si las medidas heterodoxas buscaban “comprar algo más de precios y quebrar las expectativas de inflación”, no lo lograron, sostuvo.
Eso resulta una mala noticia debido a que “aun con un salario real creciendo en línea con la productividad, al estar montados en expectativas altas, van a validar una inflación por encima de 8% en 2013”.
Por su parte, el instituto Cinve también reconoce en un comunicado que los acuerdos de precios y otras medidas adoptadas “fueron menos efectivas de lo esperado”. Según sostiene, no es un elemento menor debido a que “una mayor inflación hacia fin de año redundaría en mayores ajustes indextorios por inflación pasada en los incrementos salariales de los primeros meses de 2013”.
De esa manera, la inercia inflacionaria sería mayor, y eso “implicaría una mayor inercia inflacionaria y un desafío aún mayor para la política económica que ha visto erosionada su credibilidad en el manejo inflacionario”, destaca.
El economista Alejandro Cavallo, de Equipos Consultores, coincide con Cinve y Pwc en que en este escenario, de inflación elevada y persistente, la tasa de interés de referencia puede ser una herramienta utilizada por el gobierno para intensificar el combate inflacionario.
El dólar juega también un papel fundamental en el combate inflacionario. De hecho, en el promedio del último mes bajó 2,06%. Según Pampín, “el tipo de cambio va a permanecer en niveles bajos”. Y agregó, “es el antipirético para los precios”. De hecho, ayer alcanzó un nuevo mínimo semestral de $ 19,492, con una baja diaria de 0,33%.
Salarios no aceleran precios, según MEF
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, desestimó ayer que el aumento de los salarios tenga una incidencia tan significativa en el alza de precios como señalan algunos analistas del sector privado. “No hay ninguna intención ni ninguna razón valedera para otorgarle a la formación de salarios y a la dinámica de negociación colectiva la única explicación de por qué hoy la inflación está por encima del rango objetivo”, explicó el ministro.