La Intendencia de Montevideo (IMM) envió un proyecto de decreto a la Junta Departamental para instrumentar la fiscalización del uso obligatorio de tapabocas en los ómnibus, que rige desde el 14 de mayo pasado. Las medidas van desde la intimación, la multa y el bloqueo de la tarjeta del Sistema de Transporte Metropolitano (STM).
Si bien hubo una resolución que volvió obligatorio el uso, tanto en pasajeros como en funcionarios, restaba enviar el proyecto a la Junta para darle carácter de decreto y definir la fiscalización. Falta que los ediles lo discutan y lo aprueben en sesión.
El texto del proyecto establece que la fiscalización lo efectuará el cuerpo inspectivo de la intendencia, que creará un "Registro de Usuarios Infractores del Sistema de Transporte Colectivo de Pasajeros" para llevar el control de los usuarios que incumplan la disposición.
Si el inspector constata que la persona no está usando tapabocas, podrá intimarlo por escrito pidiéndole la colocación inmediata y dejando constancia del hecho.
También está previsto pedir al usuario, en caso de no cumplir con la intimación, que descienda del ómnibus. "En caso de que no acceda voluntariamente a descender, se podrá solicitar la intervención de la fuerza pública", afirma el proyecto.
El texto también prevé la aplicación de una multa de 0,5 Unidades Reajustables (UR), que equivale a $ 550.
Los incumplimientos por parte de los usuarios se anotarán en el registro y hasta que la persona no abone se le impedirá utilizar su tarjeta STM, que quedará inhabilitada.
Un relevamiento de la IMM concluyó que 99% del personal de transporte usa tapabocas y que el 96% de los usuarios también lo hacen. Según los datos de la intendencia, el uso de los tapabocas primero estuvo en el entorno del 10%, luego pasó al 50% y ahora casi llega a 100%.