21 de noviembre de 2013 17:22 hs

La visita a la principal fábrica de maquinaria agrícola de la empresa Claas, ubicada en la localidad de Harsewinkel, en la zona de Westfalia, en Alemania, genera muy buena impresión y es un claro ejemplo de la dedicación, la organización y el desarrollo en mecánica y electrónica de la industria alemana de maquinaria agrícola. También genera admiración hasta donde puede llegar una empresa familiar que trabaja de forma muy organizada y con una inversión millonaria en desarrollo de tecnología y la educación de sus operarios.

Claas lidera el mercado de tecnología agrícola con productos de excelente calidad. Realiza una fuerte inversión de € 170 millones en desarrollo y nuevas tecnologías y sus responsables aseguran que si la firma parara de desarrollar, tendría tecnología para crecer por varios años más.

En visitas como esta uno se puede enterar que una cosechadora Lexion tiene alrededor de 400.000 piezas y todas, hasta las que no se ven, se pintan cuidadosamente antes del armado y para ello se utilizan 60 kilos de pintura por máquina, con un sistema de pintura totalmente robotizado.

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La fábrica utiliza 245 toneladas anuales de alambre de soldadura y por máquina se sueldan alrededor de 400 metros, de forma manual y con robot. Allí se fabrican 40 máquinas por día en un turno de nueve horas, o sea que cada 15 minutos desde la fábrica sale una máquina funcionando.

La empresa trabaja con un stock mínimo de tres días, con un sistema que se llama justo a tiempo, con proveedores que entregan las piezas en el tiempo y con la calidad adecuados, lo que permite planificar a largo plazo.

Las fábricas que abastecen de piezas a Claas son en su mayoría alemanas y se destacan las reconocidas marcas Mercedes Benz y Caterpillar que proporcionan sus motores de reconocida calidad.

Este año Claas producirá 7.500 cosechadoras y 1.500 picadoras y la empresa tendrá otro récord de facturación y de crecimiento, y está dando pasos estratégicos al instalarse en países como India y China.

El Observador Agropecuario visitó la fábrica de Claas junto a una delegación de 40 personas, entre los que se encontraban consecionarios, contratistas, productores y periodistas de Argentina, Uruguay y Paraguay.

El vicepresidente de Claas Argentina SA, Reynaldo Postacchini, comentó a El Observador Agropecuario que este año los números de la compañía fueron muy buenos, obteniendo récord de ventas de tractores y de maquinaria de la línea verde (para la producción de forraje). Indicó que para el futuro, la firma que en 2013 cumple sus 100 años apunta a los movimientos estratégicos, instalándose en algunos países con gran potencial en la producción y comercialización de maquinaria.

Recientemente Claas compró una empresa con 1.000 empleados en China, “y la idea es seguir creciendo en el mercado asiático, que está ávido por tecnología de grandes dimensiones. Ese mercado tiene máquinas pequeñas, pero también hay agricultores que piensan en tecnología como la de Claas, de grandes máquinas con alta capacidad productiva”, explicó Postacchini.

En el mercado chino Claas aportará innovación, garantía de calidad y el know how de 100 años de desarrollo de cosechadoras.

Claas es líder mundial en el rubro picadoras, y es un jugador muy importante en el resto del mundo con sus otros productos (cosechadoras y tractores), sobre todo en Estados Unidos, Europa Central y en los países de la ex Unión Soviética.

Programa educativo
Claas tiene un programa educativo para jóvenes, con sede en la propia fábrica de Harsewinkel. “En Sudamérica siempre pensamos que nuestros hijos se deben educar con la mejor tecnología. El concepto es válido, pero en Alemania no se olvidan de trabajar con las herramientas básicas. En la escuela llama la atención que se utilizan las mismas morsas, los mismos sopletes y las mismas soldaduras que nosotros utilizábamos en la escuela técnica, yo fui a la escuela técnica 9 de Julio, en la provincia de Buenos Aires”, comentó Postacchini.

El empresario agregó que “es sorprendente que en Sudamérica perdimos la educación básica para los procesos básicos, perdimos la base de manejo de los materiales para producir una máquina. Al perder eso perdimos todo, porque creemos que la educación es traer una gran plegadora de una reconocida marca a nivel internacional, tener centros láser de mecanización, y nos estamos olvidando que los jóvenes tienen que aprender lo básico”.

“Acá vemos la educación que tienen los alemanes, como en la escuela que hay en Claas. La base del éxito está hecha en la educación básica, en saber limar, en saber soldar con una autógena, en saber soldar con una eléctrica y luego pasar a distintas herramientas hasta llegar a la tecnología actual. En Alemania se dice que no podemos construir un edificio cuando no sabemos pegar un ladrillo. A veces miramos la arquitectura final sin saber pegar un ladrillo. Conocer todas las etapas del oficio hace que la empresa tenga este éxito”, remarcó.

Casi 10% de los empleados de Claas están en la educación, la firma tiene su propia escuela industrial con 900 jóvenes preparándose para el remplazo de los obreros de mayor edad y también para nutrir a la empresa con mano de obra capacitada, con conocimiento de los procesos básicos de la ingeniería y de la mecánica.

Una presencia destacada en la Agritechnica
Como era de esperar, Claas tuvo una de las presencias más destacadas en la Agritechnica 2013, la exposición de tecnología más grande del mundo, realizada durante la semana pasada en Hanover, Alemania. La firma celebró sus 100 años de trayectoria junto a sus clientes con un gran stand donde exhibió los productos más destacados en sus tres rubros: cosechadoras, equipos forrajeros y tractores. Resaltaba especialmente la cosechadora Lexion 780, la más grande del mundo y en el rubro forrajero la picadora Jaguar.

Concurrió una delegación de clientes y gerentes de Argentina, Paraguay y Uruguay, entre los que se encontraba el gerente comercial de Toremor SA –empresa representante de Claas en Uruguay–, Santiago Arocena.

Además de la visita a la Agritechnica los sudamericanos también visitaron la fábrica en Harsewinkel (ver nota principal) y el centro logístico de distribución de repuestos de la marca. El predio donde está ubicado el centro logístico es de 14 hectáreas, nueve de ellas techadas. Allí se reciben piezas de proveedores y de fábricas de Claas y se almacenan y distribuyen para todo el mundo. Tiene un sistema de última generación de registración y almacenaje de piezas y para las de alta rotación se utiliza un sistema robotizado.

Arocena analizó que en la agricultura uruguaya se observa que la cantidad de máquinas no aumenta, pero sí aumenta su capacidad, el equipamiento, la tecnología y las prestaciones de las máquinas. Señaló que es en ese segmento de mayor tecnología donde Claas es competitivo, con sus productos y también con precios.

En Uruguay el objetivo de Claas es trabajar en dos rubros que son las cosechadoras y los equipos forrajeros.

El empresario señaló que la aceptación de las cosechadoras Claas por parte de los clientes uruguayos fue muy buena y en el rubro forrajero la picadora es el producto más conocido e importante. Recientemente comenzaron a ingresar al país las máquinas medianas y chicas, las que también están teniendo buena aceptación de los clientes, según indicó.

Reconocimiento a la innovación
Máquinas de mayor porte, más eficientes en productividad y ahorro de combustible y menos contaminantes es la tendencia de la industria de tecnología agrícola según se pudo observar en la Agritechnica 2013, en Hanover, Alemania. Claas fue la marca que más innovó, obteniendo una medalla de oro (de un total de cuatro) y seis medallas de plata (de 33), otorgadas por una comisión de expertos de la feria. La medalla de oro la obtuvo con un simulador online para el manejo de cosechadoras y tractores que funciona en una computadora convencional, para el entrenamiento de futuros operarios.

Las medallas de plata fueron para la optimización de dirección forzada electrónica-hidráulica para ejes remolque que permiten mejorar la maniobrabilidad de las máquinas, evitando errores operativos; un equipo de afilado totalmente automático de cuchillas con humedad para remolques cargadores y prensadoras de corte; un sistema de eliminación automática de obstrucciones en el flujo de productos de remolques cargadores y combinados, evitando una interrupción prolongada del proceso de carga, mejorando la seguridad, el uso, la rentabilidad y la protección de la máquina; una cámara para observar la calidad del grano en sus cosechadoras, que se instala en el cabezal del elevador y toma fotos a color del producto durante el flujo del grano, brindando información de granos sanos y rotos que se puede observar en una gráfica de barras en la pantalla de la cabina; un sensor de viento e inclinación, con cambio automático de la dirección de descarga para las cosechadoras Lexion, logrando una distribución uniforme, incorporado en las luces traseras de la cosechadora y desde allí detecta el viento y la pendiente, moviéndose lateral o verticalmente, calculando la oscilación y frecuencia del viento para suprimir su efecto; y un sistema electrónico para la optimización de procesos y rendimiento para combinaciones de máquinas y tractores, el software ICT (Control de Implementos del Tractor, por su sigla en inglés), que utiliza parámetros operacionales de una máquina agrícola adjunta y puede dirigir al tractor, permitiendo a través de un control de velocidad automático conducir la prensa de forma permanente con un rendimiento óptimo y logrando reducir costos.

Empresa familiar
Claas es una empresa familiar que no cotiza en bolsa. Se destaca por su solidez financiera, ya que trabaja con capital propio y con una visión muy mesurada y estricta de cumplimiento de sus planes. El plan de corto plazo es de 10 años y tiene un presupuesto ya determinado. Sus responsables aseguran que la empresa está bien estructurada y pensada para sobrevivir a los embates de la economía. El directorio de control está integrado por la familia Claas y por otra parte está el directorio operativo, con siete directores. La empresa le da a los funcionarios la posibilidad de comprar acciones y este es un ejemplo de cómo lograr la concentración y motivación de los operarios. Sus responsables señalan que la clave del éxito es el desarrollo para producir más alimentos a menor costo.

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