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Julio Herrera: "La sensación es que Peñarol es un caos y está lejísimos de serlo"

El dirigente de Peñarol, Julio Herrera, dijo que el club no es un caos, que no vio "clima de final ante Progreso" y por eso se perdió el tricampeonato, que hay un cambio deportivo cultural al que apuestan y habló del peso positivo o negativo de los referentes

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06 de octubre de 2020 a las 05:04

Julio Herrera pertenece al Movimiento 28 de Setiembre y hoy es uno de los 11 directivos de Peñarol. En esta charla con Referí, habló del cambio deportivo al que apunta la institución, de los referentes, hizo autocrítica y apuesta a un futuro cercano mejor.

¿Cómo está Peñarol hoy?

Peñarol está en un cambio deportivo cultural muy fuerte y en un cambio institucional importante también, sobre todo, en la manera de gobierno del club, de participación de los grupos, de las minorías. Fue una construcción de esta directiva que le hizo bien al club. Porque en el fútbol y en todo, no hay una posición única que sea la verdadera. Sí es verdad que a veces hay que tomar decisiones también, pero ese intercambio tiene que existir.

"(Si Damiani se lanza en las elecciones) es el modelo del pasado y el modelo que se viene"

Damiani ha dicho que esa comunión le hizo mal a Peñarol.

Ese es el cambio cultural que generó esta directiva, que para mí lo más fuerte es lo deportivo aunque no se note ya en la cancha. Se generó sobre todo, a partir de que perdimos el tricampeonato uruguayo. Lo hemos comunicado mal, pero es el gran cambio del club y creo que le va a dar unos resultados bárbaros en el futuro. Obviamente la opinión de esa persona, va a ser esa, si era su manera de gobernar el club, que es muy respetable, pero no es la mía ni la que se ve en las organizaciones del mundo.

"Nosotros no dábamos las condiciones para competir a otro nivel. Gritábamos “esto es Peñarol”, nos aferrábamos a nuestra historia y no podíamos creer, pero la verdad, es que no teníamos condiciones para pasar de fase"

Si se lanza Damiani a presidente, ¿sería bueno o malo?

No sé si bueno o malo, pero definitivamente sería una confrontación interesante entre dos modelos. El modelo del pasado y el modelo que se viene.

El Movimiento 28 de Setiembre está unido al oficialismo de hoy. ¿Cómo lo vive?

Hay gente (poca) que nos dice: “Ustedes se vendieron al oficialismo”. Y yo creo que ser oposición no tiene que ser un valor en sí mismo. Siempre fuimos oposición porque perdimos alguna elección, pero después, porque justamente pedíamos esto, participar en el club. Una vez que las puertas se abrieron para todos, dejamos de ser oposición. Cogobernamos en buena parte de estos tres años con Jorge (Barrera), al igual que otros grupos. Ahora, por supuesto, somos responsables de las cosas.

¿En qué se equivocaron?

En lo deportivo, nuestro error más importante fue no haber ajustado las tuercas y haber generado esta estructura deportiva que generamos ahora, cuando ganamos el Apertura 2019 tres fechas antes. Ahí debimos generar el cambio cultural deportivo que estamos generando ahora. Ya el club había cumplido un ciclo en un montón de cosas que había que renovar. Ya se notaban cosas que había que profesionalizar, que ajustar y lamentablemente, la victoria es embriagadora y la derrota enseña, y tuvimos que perder el tricampeonato para hacer este cambio de estructura deportiva que hicimos al otro día prácticamente.

"Hemos sido un club débil y por lo tanto a veces algunos jugadores pareciera que tuvieran como más peso y más importancia que el propio club y te lo hacen sentir"

Para que quede más claro, ¿qué vendría a ser ese cambio de estructura deportiva?

Hicimos una búsqueda profesional de un perfil de director de gestión deportiva que nos ayudara a generar una estructura deportiva del club que no sufriera los avatares de los cuerpos técnicos y llegó José Brancato. Hoy, luego de varios meses de trabajo, el club tiene un departamento físico del club con Pablo Placeres a la cabeza. Tenemos un departamento de scouting y de videoanálisis del club, en donde está Diego Curutchet, que analizan permanentemente imágenes y estadísticas no solo de nuestros jugadores de juveniles y de Primera, sino de los principales mercados a los que podemos acceder, un departamento de scouting en donde están Víctor De los Santos y Brancato en el que la idea es que las contrataciones pasen por un proceso profesional. Tenemos un departamento de psicología y coaching con el profe Trullén y Marco Gentini en psicología. A veces alguna gente puede pensar que esas son palabras en inglés que suenan bien y nada más. Después vemos que Marcelo Gallardo, Mou y Pep las aplican, y nos parecen geniales y explicamos las victorias de ellos a través de esos procesos. Entonces, son muy serias esas palabras porque todo club que pretenda competir y sobre todo, internacionalmente, eso es básico. Además, sumamos infraestructura en Los Aromos. Tenemos un gimnasio muy digno que es lo que puede tener hoy Peñarol. Nos inspiramos en el modelo del Complejo Uruguay Celeste. Dignidad. Si Uruguay no es para lujos. No nos da hoy para lujos. Y ese gimnasio tiene 900 metros cuadrados, una gran parte cerrada y otra abierta para hacer transferencias al lado, perfectamente equipado y tiene todo lo que debe tener. Con respecto al Peñarol de 2018 cuando había una sola bicicleta fija en Los Aromos, es mucho.

También estuvieron ocho meses sin gerente deportivo luego de que se fue Carlos Sánchez.

Ese fue otro error para mí del consejo directivo. Demoramos demasiado en nombrar a Darío (Rodríguez) cuando para mí era muy importante, sobre todo en el esquema de haber contratado a un técnico que era joven (Diego Forlán), inexperiente, y su cuerpo técnico también. Darío podía haber sustentado en muchas cosas que a Diego le faltaban por inexperiencia. Y ahí fallamos. Deberíamos haberlo contratado antes. A veces en el club y fuera de él se dice “¿por qué acumulan gerentes?”. Y ese es el cambio cultural. Hay que meter mucha gente capaz y profesional en el club. Mucha más gente todavía.

¿Fue un error cesar a Forlán?

Sí. El momento no era el indicado. Cuando vino Forlán, hubo un error compartido. Nosotros nos apuramos y Diego también se apuró. Su perfil, su apertura, su profesionalismo, su mundo, nos permitieron hacer estos cambios culturales deportivos que hicimos en los últimos meses y que estoy seguro, nos van a dar éxito en el futuro.

Pero el hincha quiere ya ese éxito.

Yo lo sé y creo que en el corto y mediano plazo es probable que tengamos noches como la de la goleada a Colo Colo y pocas como las últimas semanas, pero todo cambio cultural genera movimientos, dolores, diferencias, avances y retrocesos. Yo estoy en desacuerdo con la salida de Forlán, en desacuerdo con el timonazo hacia el perfil de Mario (Saralegui), más allá de que lo respeto mucho, pero porque veníamos en otra onda, en otro perfil, pero recontra convencido en el proyecto deportivo que tiene el club y eso es lo más importante. Tenemos que encontrar de nuevo el perfil que buscábamos con esto, pero el proyecto sigue firme y espero que siga venga quien venga luego de las elecciones.

"Peñarol se caracteriza por generar muy buenos jugadores, pero ser muy malo en la salida de ellos"

¿Cómo lo ve a Mario?

Acaba de llegar, tiene otro estilo. Es de la vieja escuela, se nota. Le gusta pinchar a los jugadores para que reaccionen y tomarles la temperatura. Es otro estilo que el de Forlán, que el de esta escuela nueva de técnicos más fríos y más calculadores. Mario va más a buscar la fibra. Eso lo respeto. Está buscando el equipo, ya que llegó hace poco y tuvo que jugar seis partidos en tres semanas. Es difícil evaluarlo.

¿Qué autocrítica hace como dirigente?

(Piensa mucho). A veces hay que tomar algunas decisiones que generan dolor y resistencia, pero hay que tomarlas. Mi gran deuda es no haber podido aplicar este cambio cultural deportivo a tiempo. Porque creo que no se nos hubiera ido el tricampeonato. Si lo hubiéramos hecho un año antes, ya estaría más aceitado, probablemente no hubiéramos tenido que sacar a Forlán, porque esa estructura más aceitada hubiera soportado sus puntos débiles y podríamos haberlo ayudado más como club a sostenerlo y a que pudiera hacer experiencia desde acá. Soy un tipo joven. Tengo mucho que aprender todavía.

"Peñarol está en un cambio deportivo cultural muy fuerte y en un cambio institucional importante"

Es que Peñarol es difícil.

Peñarol es una caja de resonancia fuera de lo normal en este país. La sensación de estas semanas, es que Peñarol es un caos. Y no es un caos, está lejísimo de ser un caos. El club ha mejorado su infraestructura, ha instaurado este cambio deportivo, ha achicado sus pasivos, ha pagado a sus acreedores más antiguos, ha vendido jugadores a más precio que en el pasado. No es un caos. Lo que pasa es que pasar de un perfil de Forlán a un perfil de Saralegui, puede generar esa imagen. Pero si mirás el fondo, la estructura deportiva está firme y después de la contratación de Darío, va a dar sus frutos, vamos a mejorar.

"Cuando estuve en el Paladino ante Progreso, no había ambiente de final. Si ganabas ese partido, a Cerro Largo, con todo respeto, era tirarle la camiseta, no se nos podía escapar el tricampeonato"

¿Qué quiso decir con pasar de un perfil de Forlán a Saralegui?

Es que lo ves de afuera y parecería que es un cambio demasiado fuerte de perfil de técnico, pero si te centrás en lo permanente que es el proyecto del club, no debería importar tanto qué técnico lo tome, por lo menos ahora. Por ejemplo, el club es notorio que ha tenido un cambio en juveniles explosivo y ahí corresponde a todas las directivas. Recuerdo que una vez fui a Las Acacias a ver una serie de partidos de Peñarol contra Danubio, y los juveniles de ellos no gritaban los goles. No lo hacían por respeto. Lo hacían porque estaban acostumbrados a hacernos goles. Perdimos 4-0, 5-0 y 3-1. Y te hablo de la década de los años de 1990 y principios de 2000. Hoy, estamos primeros en la tabla acumulada y a la vista está lo que generamos en cuanto a jugadores. Pero además, tenemos una forma de juego definida. Juegan todas las divisionales igual. Juego de posición, con adaptación puntual. Peñarol juega juego de posición. Nuestra gran aspiración es que en algún momento, en Primera contratemos a un técnico que juegue a lo mismo, al juego de posición. Heinze, Crespo, Pezzolano, Cuello, Cappuccio, todos ellos juegan de posición. Ese es el perfil de técnico en cuanto a juego que en algún momento se va a tener que juntar estructura deportiva de Peñarol con ese cuerpo técnico.

¿Qué vendría a ser?

Lo que juega Barcelona. Básicamente, que no haya caos en la cancha, que cada uno sepa exactamente lo que tiene que hacer y ocupe su posición hasta el final de la jugada. Es muy natural en el Río de la Plata que si un volante juega pegado a la raya, cuando la pelota no pasa por él, se desordena y va a buscar la pelota. No. La pelota va a llegar al lugar donde tiene que estar si sucede todo lo que debe suceder en el juego de posición. Peñarol no juega a eso porque dependemos de un técnico que lo aplique.

"Mario (Saralegui) es de la vieja escuela, se nota. Le gusta pinchar a los jugadores para que reaccionen y tomarles la temperatura. Es otro estilo que el de Forlán"

¿Por qué se perdió el tricampeonato?

(Piensa mucho). Porque la victoria es embriagadora y en lugar de ser un momento de afloje, como lo fue, tendría que haber sido un momento de tensión y de ajustar tuercas y de cambios. Pero es muy difícil verlo cuando ganaste el Apertura a falta de tres fechas.

Pero, ¿en qué siente que se aflojó después que se ganó?

Cuando estuve en el Paladino ante Progreso, no había ambiente de final. Si ganabas ese partido, a Cerro Largo, con todo respeto, era tirarle la camiseta, no se nos podía escapar. Y era esa la final, contra Progreso. No estaban los referentes dentro de la cancha. Como directiva tendríamos que haber generado cambios y tensión y choque, lo que genera un grupo cuando está alerta, ambicioso. No. Nos aflojamos todos.

"Cuando vino Forlán, hubo un error compartido. Nosotros nos apuramos y Diego también se apuró"

¿Qué pasa hoy con los referentes que no aparecen?

Lo que pasa es que el sistema económico del Uruguay implica generar jóvenes que se mezclen con tres o cuatro que pegan la vuelta ya con 30 y pico de años. Y la verdad, es que esos que llegan, vienen pasados de profesionalismo. Vienen de alimentarse bien durante 10 o 15 años, entrenar en su mejor momento, hacer un montón de sacrificios y cuando vienen acá, llegan al final de su carrera. Entonces, encontrar la motivación de esos jugadores, es difícil. Porque son seres humanos. Yo entiendo a los que dicen “¿qué mayor motivación que jugar en Peñarol con tu familia y tu país?”. Bueno, sí, pero todos somos seres humanos que tenemos altas y bajas. Desde el club, debemos tratar de ayudar a esos referentes, a encontrar su salida del club y del fútbol, que sea lo menos tortuosa y más agradable posible para ellos, para el club y para los hinchas. En general, Peñarol se caracteriza por generar muy buenos jugadores, pero ser muy malo en la salida de ellos. Creo que hay que trabajar en eso y estamos en eso. Queremos que su salida del club sea por la puerta grande, orgullosos de la gran carrera que hicieron, y ayudarlos a encontrar su lugar y para eso, el coaching es muy importante. Porque no es una charla de la vieja escuela “te agarro del cogote en el vestuario, estás jugando en Peñarol”. No va más, no marcha más eso. Hoy hay que trabajar con psicólogos, con coaching y buscarle un lugar de despedida.  

Pero hay veces que los propios referentes desafían a los dirigentes, como ocurrió con Gargano o Cristian Rodríguez este año.

Sí y para mí eso tiene que ver con que hemos sido un club débil y por lo tanto a veces algunos jugadores pareciera que tuvieran como más peso y más importancia que el propio club y te lo hacen sentir. Por eso me parece que hay que trabajar en ser un club más serio, más profesional, más solvente económicamente. Hoy se les debe dinero, por ejemplo. ¿Cómo le exigís a un jugador máximo rendimiento si hay una bicicleta fija, si no tenés las pesas que debe haber, si el gimnasio es 5x5 y no entran todos los jugadores, como ocurría antes?

Pero con esa falta de infraestructura se ganaron varios campeonatos también.

Sí, también para ganar campeonatos se tienen que dar circunstancias particulares como un buen plantel, un técnico acorde, que esté en su momento. Lograr campeonatos no es tan liso como tener infraestructura, por eso no digo que esto nos asegure campeonatos. Pero sí te va a acercar y vas a competir a otro nivel. Nosotros no dábamos las condiciones para competir a otro nivel. Gritábamos “esto es Peñarol”, nos aferrábamos a nuestra historia y no podíamos creer, pero la verdad, es que no teníamos condiciones para pasar de fase, para llegar a cuartos,  para ir por la sexta (Libertadores).

"Tenemos un gimnasio muy digno que es lo que puede tener hoy Peñarol. Nos inspiramos en el modelo del Complejo Uruguay Celeste. Dignidad. Si Uruguay no es para lujos"

¿Y hoy?

Y… bueno, empezamos el proceso que nos debería empezar a acercar a competir, y competir significa que deberías pasar casi siempre a octavos, es un objetivo. Pero si te toca un grupo con Boca, Santos y un equipo de La Paz, está complicado por más estructura que tengas, porque ahí también entra la calidad de jugadores. Pero si te tocan sorteos como nos tocaron, este club que estamos tratando de armar, tiene que asegurar el pasaje a octavos, por lo menos. Tiene que haber una predominancia en lo local clara. No podés ir a una cancha chica y no saber qué va a pasar. No. En general, tiene que ganar Peñarol. ¿Por qué? Por la estructura, por lo económico, por la calidad de los jugadores. ¿Por qué el Barsa no pierde casi nunca en lo local con los chicos? Eso tiene que suceder. Ese nivel de competencia, estoy convencido que esta estructura deportiva nueva y este cambio cultural, nos la van a dar.

¿Cómo ve a las elecciones?

Las veo interesantes, repartidas, y eso me parece que está bueno.

La presidencia de Barrera, ¿fue buena o mala?

Buena.

"En lo deportivo, nuestro error más importante fue no haber ajustado las tuercas y haber generado esta estructura deportiva que generamos ahora, cuando ganamos el Apertura 2019 tres fechas antes"

¿Por qué?

(Piensa). Porque cambiar del pasado hacia el futuro no es posible hacerlo del blanco al negro, hay que pasar al gris, y esta directiva fue ese gris, que tuvo puntos altos, bajos, pero que pudimos hacer algunos cambios importantes. Lo económico y lo financiero, no es menor. Que Peñarol reconozca sus deudas y las empiece a pagar, no es menor, porque no fue así toda la vida. Eso habla de dignidad, de orgullo, de honor, de ser un club honorable. Que Peñarol haya mejorado las instalaciones del CAR para los juveniles y hoy sea de verdad ese centro con canchas de primer nivel, con un gimnasio de primer nivel, donde ya no hay problemas de humedad, ni de medias diferentes en las divisionales, y vayas y veas juveniles próximos cracks jugando a lo mismo, con técnicos que piensan igual, con reuniones de coordinación de trabajo todas las mañanas a las 8, que hayamos negociado a un jugador por US$ 10 millones y no por US$ 2 millones, todo eso está muy bien.

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