España, lejos de los sainetes políticos latinoamericanos, es una democracia madura, que goza del reconocimiento internacional por el respeto a todas las libertades fundamentales, que tiene un funcionamiento armónico de los poderes constitucionales y un sólido Estado de derecho.
La crisis de Cataluña relanza la pregunta: ¿qué es de verdad España?
El Partido Popular ha gobernado el sentimiento de pertenencia de Cataluña con más políticas recentralizadoras