Cuando Daniel Radcliffe empezó a rodar en 2000 Harry Potter y la piedra filosofal apenas tenía 10 años. A partir de ahí comenzó la evolución del protagonista de la saga más taquillera de la historia del cine.
En 2002, con Harry Potter y la cámara secreta, multiplicó su sueldo por 12, según su biografía en IMDB. En 2003 fue el primer año en que no salió ninguna película. Un año más tarde, protagonizó y el prisionero de Azkabán debutando con el director mexicano Alfonso Cuarón.
El salto más grande como adolescente se vio reflejado en el cáliz del fuego, en 2005. Tras la quinta película, Harry Potter y la orden del Fénix, Radcliffe interpretó, a su juicio su mejor filme, según manifestó en una entrevista al portal Harry Latino.
En los últimos tres filmes el actor confirmó su participación. Primero, en el misterio del Príncipe, que se estrenó en 2009. En 2010 inició la recta final con las reliquias de la muerte en su versión primera, para que el próximo 15 de julio se estrene la última película en su segunda etapa.