Irán comenzó este domingo un ejercicio anual de su Fuerza Aérea en la parte central del país, informaron los medios estatales, mientras Estados Unidos envía más aviones de combate a la región para disuadir a la República Islámica de apoderarse de embarcaciones comerciales en el área del Golfo Pérsico.
La agencia oficial de noticias IRNA dijo que 11 bases de la fuerza aérea iraní participan en el simulacro, denominado Fadaeian Velyat-11 (Devotos del Líder Supremo-11) y que una base aérea en el puerto sureño de Bandar Abbas en la desembocadura del estratégico Estrecho de Ormuz está activa en el simulacro.
El Estrecho de Ormuz es la estrecha boca del Golfo Pérsico por donde pasa el 20% de todo el petróleo crudo mundial
El informe dice que más de 90 aviones de combate, bombarderos y drones están afectados a las maniobras.
El jefe de la Fuerza Aérea, general Hamid Vahedi, dijo que el mensaje del simulacro es de amistad, paz y seguridad en la región y agregó que “la seguridad sostenible, mejorar y fomentar los lazos regionales, la convivencia pacífica y la defensa de las fronteras aéreas están en la agenda”.
El general de brigada Alireza Rudbari, dijo que el escenario principal del ejercicio militar incluye operaciones de combate con drones, reconocimiento y guerra electrónica por parte de los vehículos aéreos no tripulados (UAV) de la IRIAF.
“Los drones de combate, reconocimiento y bloqueo de Kaman-12, Karrar, Mohajer 6 y Arash, equipados con varias ojivas y que llevan diferentes tipos de equipos de guerra electrónica y bombas optimizadas, destruirán objetivos enemigos simulados”, dijo Rudbari.
Roudbari dijo también que en los simulacros se utilizarán una variedad de misiles, incluidos los guiados por láser, de búsqueda de calor y guiados por radar, así como varias bombas y cohetes de producción nacional.
Los aviones de combate Sukhoi Su-24, F4 y F14 operan en ejercicios nocturnos de la Fuerza Aérea iraní para destruir objetivos enemigos simulados.
Irán realiza estos ejercicios con cierta frecuencia y dice que están diseñados para evaluar la preparación para el combate de la fuerza y demostrar las capacidades militares de la nación.
Por su parte, Estados Unidos dijo la semana pasada que enviará aviones de combate adicionales y un buque de guerra al Estrecho de Ormuz y al Golfo de Omán para aumentar la seguridad a raíz de los intentos iraníes de apoderarse de barcos comerciales.
El Pentágono informó que el destructor USS Thomas Hudner, y varios aviones de combate F-35 se dirigirán al área. El Hudner estaba estacionado en el Mar Rojo.
La medida de Estados Unidos se produce después de que, a principios de julio, Irán intentara apoderarse de dos petroleros, el TRF Moss con bandera de las Islas Marshall y el Richmond Voyager con bandera de las Bahamas, abriendo fuego contra uno de ellos. La Marina de Estados Unidos dijo que en ambos casos los buques de guerra iraníes retrocedieron cuando el USS McFaul, un destructor de misiles guiados llegó a la escena.
Estados Unidos afirma que Irán ha incautado al menos cinco embarcaciones comerciales en los últimos dos años y ha hostigado a más de una docena más. Muchos de los enfrentamientos han ocurrido en el Estrecho de Ormuz y sus alrededores.
Washington y sus aliados acusan a Irán de utilizar barcos comerciales incautados como moneda de cambio. Irán niega la acusación diciendo que se apoderó de los barcos después de que chocaran con barcos locales y contaminaran la vía fluvial.
Las tensiones han aumentado constantemente desde que la administración del expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se retiró unilateralmente del acuerdo nuclear de Irán de 2015 con las potencias mundiales y restauró las sanciones económicas. Irán respondió aumentando sus actividades nucleares, y también proporcionó drones a Rusia para su guerra contra Ucrania.
(Con información de agencias)