Luis Suárez fue uno de los protagonistas de una situación pocas veces vista en el fútbol en el partido de Barcelona ante Inter de Milán por la Liga de Campeones, en el que los catalanes ganaron por 2-0.
El uruguayo pateó un tiro libre al borde del área con mucha precisión, por debajo de la barrera, que saltó, pero el remate que llevaba destino de gol fue desviado por un jugador rival que se tiró al piso, atento a que el salteño decidiera ejecutar de esa forma.
Fue el croata Brozovic el que le tapó el remate, el cual se desvió y se fue al tiro de esquina.
Suárez no lo podía creer, Lionel Messi, en la tribuna, tampoco; mientras que el futbolista de Inter fue saludado por sus compañeros y hoy es noticia.