Según el código de vestuario, que entrará en vigencia desde el 1 de noviembre, los jugadores tendrán que lucir ropa elegante o casual cuando estén representando a su equipo o a la liga.
Tampoco se permitirá vestir con camisetas sin mangas, pantalones cortos, así como gorras o sombreros cuando un jugador dé una entrevista.Se vederá, además, ostentar cadenas y pendientes sobre la ropa de los jugadores, anteojos de sol en recintos cerrados y audífonos en público.
Pero algunos jugadores opinaron que al tratar de presentar una mejor imagen ante sus socios corporativos, la liga podría perder la simpatía de su base de aficionados.
David Stern, el comisionado (presidente) de la liga, declaró el martes que el código "es muy claro y que será apoyado" por los jugadores."El sindicato (de jugadores) no encontró problemas. Te da libertades y cómodo".