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La peripecia uruguaya en un terremoto mortal en Indonesia

Turistas fueron asistidos para poder salir de la isla Lobok

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25 de agosto de 2018 a las 05:00

El 5 de agosto, el mar se empezó a mover más de lo normal en Lombok, Indonesia, mientras Santiago, un joven uruguayo, viajaba con su novia en barco desde Bali. Se habían conocido mientras trabajaban en Nueva Zelanda y decidieron recorrer parte de Asia para disfrutar de unas vacaciones. Al llegar al nuevo destino se dieron cuenta de que el movimiento no era solo producto de las olas. La tierra estaba temblando. Temblaba mucho. Un terremoto de magnitud 7 sacudía la isla, algo que ya había sucedido una semana antes en el mismo lugar y dejó un saldo de 16 muertos.

Al bajar de la embarcación, los isleños se preocuparon por llevar a Santiago, su novia y otros turistas a un lugar seguro, mientras la tierra seguía temblando. El joven aprovechó la poca señal que le quedaba en el teléfono para avisarle a una prima y le dijo que durante tres días quedaría incomunicado. A miles de kilómetros, su prima y el resto de su familia empezaban a ver en los portales de noticias lo que ocurría y que ese sismo también estaba cobrando vidas.

Entre quienes seguían el minuto a minuto de las consecuencias del terremoto desde Uruguay estaba Gricel, la madre de Santiago. Conforme pasaban las horas, notaba que el número de muertos iba en aumento y que comunicarse con su hijo era una misión imposible. "Cuando desembarcaron ya había tres muertos. Mi sobrina empezó a buscar información y los muertos iban subiendo y nosotros sin saber nada", recuerda todavía con el nerviosismo a flor de piel, en diálogo con El Observador.

"(Mi hijo) mandaba mensajes y mientras tanto se iban dando réplicas y cada vez nos desesperábamos más", Gricel, madre de turista uruguayo

Inmediatamente empezó a llamar al Ministerio de Relaciones Exteriores pero el horario de atención ya había pasado. Gricel no sabía que Cancillería dispone de un teléfono de emergencia que es atendido por una guardia que trabaja desde las 18 horas de los viernes a las 6 de la mañana de los lunes, así como feriados. Esa guardia se contacta directamente con los consulados y con la Dirección de Asuntos Consulares y Vinculación. Al no tener ese dato, la mujer recurrió a Whatsapp.
Comentó lo que sucedía con su hijo en un grupo de excompañeros del colegio y uno de los integrantes le ofreció, como excepción, contactarse con el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, quien de inmediato notificó a la guardia de ese día y, por ende a Jorge Muiño, director General para Asuntos Consulares y Vinculación.


Muiño llamó a la madre de Santiago para pedirle todos los datos de su hijo y la pareja que los ayudaran a contactarlos. A partir de ese momento, Cancillería se puso en acción y la guardia del ministerio se comunicó con el cónsul de Uruguay en Vietnam.

Pasaron varias horas, tantas que ya era 6 de agosto, cuando los jóvenes pudieron ser transportados al aeropuerto de Lambok por una agencia de viajes. Santiago le dijo a su madre queel aeropuerto era como "un concierto de rock", en el que los "espectadores" eran personas que lo único que buscaban era salir de ese lugar.

La opción que les ofrecían en los mostradores era quedarse un mínimo de cinco días en esa isla temblorosa. Y mientras intentaban buscar diferentes ofertas en Internet desde Uruguay, Argentina y hasta México, la Cancillería uruguaya se ponía en contacto con los cónsules de Argentina, Chile y Venezuela en Indonesia para tener más recomendaciones y posible ayuda. La asistencia de cónsules de otros países, más que nada del Mercosur, cuando la diplmacia uruguaya no tiene presencia en el lugar está permitida de acuerdo a una resolución del año 2000, indicaron a El Observador fuentes diplomáticas. La embajada de Uruguay en Indonesia recién está en proceso de apertura.

La solución

Las recomendaciones de colegas diplomáticos de otros países fueron varias: desde irse en una lancha rápida a Bali, porque tiene un aeropuerto más grande y las réplicas del sismo habían cesado, o ir al sur de la isla y quedarse en un hotel hasta poder conseguir un vuelo. Pero al volver a comunicarse, la pareja les informó que habían decidido quedarse dos días más en la isla y que ese día partirían a Malasia.
Desde Cancillería informaron a El Observador que el cónsul de Malasia se puso en contacto con los jóvenes para asistirlos en su llegada y darles información migratoria. A su vez, recomendaron que hicieran reservas de hotel y les enviaran de inmediato los datos del vuelo, y que una vez que llegaran a Malasia tramitaran las visas para los demás destinos.
91 muertos fue el saldo primario como consecuencia del terremoto en la isla Lobok de Indonesia del 5 de agosto.
El contacto no era solo con los afectados, que estaban sanos y a salvo, sino también con la familia en Uruguay. Gricel define las comunicaciones que recibió una vez que pudo establecer contacto como "una contención de Cancillería".

Otros casos

Luego de conocer la noticia sobre el terremoto, Cancillería mandó mensajes a todos los uruguayos que residen en Indonesia para conocer su situación y ninguno dijo tener problemas.
También supieron de otra turista uruguaya que estaba de paseo en una isla cerca de Bali y se encontraba en perfecto estado. La mujer dijo que se quedaría unos días en Bali hasta conseguir pasajes a otro destino y los mensajes del Ministerio de Relaciones Exteriores cesaron cuando finalmente pudo irse de Indonesia.

Ante situaciones como la de estos turistas, otros desastres naturales, atentados o cualquier evento que pueda ser riesgoso para el visitante o residentes uruguayos, que pueden requerrir asistencia, la información llega a Cancillería por tres vías. Por un lado, las embajadas se contactan con los residentes. Por otro son los familiares en Uruguay los que se contactan con el ministerio o los propios afectados con el consulado correspondiente o la Cancillería. En algunas situaciones, el cónsul puede llegar a trasladarle a la zona afectada.

Datos

Emergencia
El Ministerio de Relaciones Exteriores tiene una guardia desde la hora 18 del viernes a las 6 de la mañana del lunes que se comunica directamente con los diferentes consulados y la Dirección General para Asuntos Consulares y Vinculación.

Teléfono
El teléfono de emergencia y guardia de la Cancillería es 098 051 052.

Contactos
Los cónsules son los que se encargan de la asistencia en coordinación con Uruguay y puede que en ocasiones pidan colaboración a consulados de otros países.

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