El reciente informe de la calificadora de crédito Fitch Ratings, que fundamentó el mantenimiento de la nota de grado de inversión BBB– en perspectiva negativa, se difunde en un contexto adecuado. De algún modo pone los puntos sobre las íes en torno a un debate interno equivocado sobre el grado de deterioro de la economía y advierte del desafío del nuevo gobierno en torno a las urgentes reformas estructurales.
Reconoce los sólidos indicadores de gobernanza y desarrollo social de Uruguay, así como el balance externo. Pero, al mismo tiempo, observa una deuda pública alta y creciente, un bajo potencial de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB), una inflación alta y una flexibilidad y credibilidad de política débiles.
Advierte, en un documento difundido el jueves 20, que se impone un mayor esfuerzo fiscal al previsto para mejorar un saldo en rojo de las cuentas públicas que araña el 5% del PIB.
Es un desafío enorme enderezar las cuentas públicas de un presupuesto rígido, sin un aumento de impuestos y la resistencia factible de grupos sociales potencialmente afectados, opina Fitch. A ello se suma que una eventual reforma de la seguridad social es palpable en el largo plazo.
El análisis de Fitch podría leerse en sintonía con algunas de las reformas en agenda del gobierno que asumirá el mando en seis días. Por ejemplo, las propuestas para mejorar el clima de negocios e impulsar el crecimiento y la inversión mediante el fortalecimiento de la gobernanza en las empresas públicas y la liberalización de las importaciones de combustible. También se refiere a las perspectivas auspiciosas, aunque quizás lentas, de acuerdos comerciales como el de la UE-Mercosur.
Uruguay estará en problemas si fracasan los planes para reducir el déficit fiscal y un plan de consolidación a mediano plazo que mejore la trayectoria de la deuda pública en relación al PIB. O si persiste la tendencia de un bajo crecimiento y no hay progresos en las reformas estructurales para mejorar el potencial del PIB que contribuyan a mejorar la productividad y aumentar la inversión.
El informe de la reconocida calificadora de crédito explica con claridad los problemas relevantes que enfrenta la economía doméstica y cuyas mejoras no admiten más dilación.
En cierto sentido, nos pone sobre aviso acerca de la importancia de que el gobierno de coalición de cinco partidos, que liderará Lacalle Pou, actúe en armonía, que no es lo mismo que unanimidad. En ese sentido, esperamos una gestión con esmero en torno a las reformas que necesita el país.
Camilo dos Santos
La experiencia de una coalición inédita, dice Fitch, integrada por partidos de diversidad ideológica, plantea incertidumbre sobre el alcance y la velocidad de las reformas anunciadas por el presidente electo. Y la incertidumbre, en nuestra opinión, puede transformarse en una pérdida de credibilidad.
La discusión sobre el anteproyecto de ley de urgente consideración muestra que es una duda más que legítima. Por ejemplo, la negativa del Partido Colorado en incluir en ella la importante derogación del monopolio estatal de combustibles en manos de Ancap.
No es grave que se escuchen ruidos de instrumentos durante el ensayo de una orquesta, pero todos sabemos de los mensajes equívocos que recibe el público si se desafina durante la función.