Los brasileños están confiados pra el partido ante Peñarol
La cautela manifiesta por dirigentes y jugadores de Internacional en la víspera del partido ante Peñarol, por los octavos de final de la Copa, no tuvo gran repercusión en la prensa local. Los programas deportivos de radio ya anticipaban un eventual rally de partidos a que el equipo colorado deberá someterse si pasa a la próxima etapa de la competición sudamericana.
El calendario de Inter empezaría el próximo domingo, en el primero de dos clásicos con Gremio que definirán el campeón regional de fútbol. La próxima semana, las radios contabilizan la ida de los cuartos de final de la Libertadores y el segundo Gre-Nal por el Campeonato de Rio Grande do Sul. Luego, el partido de vuelta de la próxima etapa de Libertadores y el 20 de mayo, el debut del equipo en el Brasileirao.
“Serán seis partidos en 17 días, o uno cada tres días”, repetían los programas deportivos del medio-día.
Además de la ventaja de jugar en casa y por un empate sin goles, los comentaristas deportivos creen que Internacional tiene otra prerrogativa más para confiarse de la clasificación: dicen que el equipo de Peñarol está más preocupado con el clásico uruguayo ante Nacional, el próximo domingo, en el Estadio Centenario. Un periodista llegó a afirmar que el carbonero ve como imposible la misión de dar la vuelta al marcador en Porto Alegre.
Sin embargo, la dirección del club mantiene el discurso de la prudencia. En su cuenta de Twitter, el vice presidente de fútbol de Internacional, Roberto Siegmann escribió: “Nada de oba-oba. No hay nada decidido y vamos a sudar sangre contra Peñarol, que es un gran equipo. Vamos con foco máximo y apoyo”.