El islamista Mohamed Mursi, candidato de los Hermanos Musulmanes, ha sido proclamado hoy vencedor de las elecciones presidenciales en Egipto por la Comisión Electoral Suprema.
El presidente de la Comisión Electoral destacó, igualmente, que solo se revisaron impugnaciones a los resultados en un centenar de mesas electorales, de las más de 13.000 en las que los egipcios pudieron depositar su voto.
La decisión de la Comisión Electoral no puede ser impugnada ni apelada por los candidatos, al ser la última instancia responsable de los comicios.
El anuncio de los resultados estaba previsto para el pasado jueves, pero la comisión lo pospuso con el argumento de que necesitaba más tiempo para estudiar las impugnaciones que habían sido presentadas.
"Esperaba que los resultados se anunciasen en un ambiente festivo, pero desafortunadamente ha llegado el día en una atmósfera de tensión, reflejo del ambiente en que la Comisión Electoral ha trabajado durante cuatro meses", dijo Sultán.
El magistrado insistió en defender el trabajo de la Junta Electoral y aseguró que los comicios se han celebrado de manera democrática, bajo supervisión judicial total y el seguimiento de ONG locales, además de una amplia cobertura de los medios de comunicación.
Aún así, criticó "las campañas que han puesto en duda el trabajo de la comisión" y afirmó haberse visto sorprendido por "las dudas sobre una falsificación de los resultados".
Sultán también quiso subrayar que, en su opinión, éstas son "las primeras elecciones que expresan de manera verdadera la voluntad del pueblo" egipcio.