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La Unión Europea enfrenta una tormenta sin capitán al mando

Análisis. Debilitamiento de Macron y salida de Merkel complican aun más a la UE 

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16 de diciembre de 2018 a las 05:00

El debilitamiento del mandatario francés Emmanuel Macron y la salida en diferido de la alemana Angela Merkel sumen a la Unión Europea (UE) en un nuevo período de turbulencias que, unido al Brexit y al auge populista, anuncian un año 2019 “crucial” para el proyecto europeo.

No obstante ello, el bloque  ha sobrevivido este 2018 a otro año de grave crisis existencial , no sólo por el Brexit, sino también por el nuevo enemigo en casa que representa el gobierno italiano, las cuestionadas reformas en Hungría, Polonia y Rumanía, así como la guerra comercial con Estados Unidos (EEUU). 

Es por eso que  “2019 será un año crucial con desafíos enormes”, avanza el británico Jonathan Faull, ex director general de la Comisión Europea y responsable para Europa para la consultora en comunicación estratégica Brunswick.

Reino Unido se convertirá el 29 de marzo en el primer país en abandonar el proyecto europeo en sus seis décadas de historia 

Reino Unido se convertirá el 29 de marzo en el primer país en abandonar el proyecto europeo en sus seis décadas de historia, en un momento en que las elecciones europeas de mayo se convertirán en una lucha entre europeístas y populistas, con la migración de telón de fondo. 

Para Faull, “hay que gestionar el Brexit, el aumento del populismo y sus causas, la marcha de Merkel y, todo ello, sin saber si Macron logrará recuperar el control en la gestión de Francia”. “Eso implica muchas preguntas”, agrega el consultor.

Con los duros años de crisis económica atrás, la UE enfrenta una profunda crisis política, ya que “es atacada desde dentro, en sus fundamentos, y amenaza con colapsar”, asegura el representante de un país de la UE, preocupado por el renacer de la ultraderecha. 

Y urge a Merkel a “reflexionar cuidadosamente”, ya que “pocos dirigentes pueden reconducir la situación”. “Macron tiene problemas y el resto van mal”, alerta el diplomático, para quien Europa se mantuvo firme en las crisis por el liderazgo conjunto de Francia y Alemania.

Antisemitismo
Más de uno de cada tres judíos europeos se ha planteado emigrar durante los últimos cinco años puesto que ya no se sienten seguros ante el auge del antisemitismo, según un estudio de la Unión Europea divulgado el lunes 10.  
Frente debilitado

Sin embargo, la otrora influyente canciller alemana no es tan poderosa como antes. La gestión de la crisis de refugiados (2015-2017) mediante un sistema de cuotas, defendida por Merkel, fue un “gran error político”, asegura otro diplomático. Esto le costó caro.

La oposición en el seno de su partido, la CDU, la obligó a apartarse. Merkel desea continuar hasta el final de su mandato en 2021, pero su partido podría empujarla hacia la puerta de salida. Faull no descarta posibles elecciones alemanas en primavera de resultado “incierto”. 

La marcha de la dirigente alemana debilitaría todavía más a su par francés, que hace frente a una contestación en su país, en su objetivo de dar un nuevo impulso a la UE. Su voluntad de encarnar el europeísmo en los comicios europeos le cosechó en cambio muchos apoyos. 

El enfrentamiento de populistas, con el dirigente húngaro Viktor Orban en cabeza, contra europeístas es, no obstante, “una visión reductora de Europa”, critica Joseph Daul, presidente del Partido Popular Europeo (PPE, derecha) que acoge en su seno tanto el partido de Merkel como el de Orbán. 

“La voluntad de Macron de una refundación europea no logró cuajar fuera de Francia”, subraya además el analista belga Luuke van Middelaar, un colaborador cercano del ex jefe del Consejo Europeo Herman van Rompuy, en su ensayo “Cuando Europa improvisa”.

Frente a la idea de Europa defendida por Macron, el número de adversarios aumenta. Además de Orban, los dirigentes abiertamente “iliberales” gobiernan en Polonia y Rumanía, y la ultraderecha se encuentra en los ejecutivos de coalición en Italia y Austria.

Ha sido el gobierno de Italia el más rebelde en la última parte del año con los euroescépticos de la Liga, un nuevo ejecutivo que le ha declarado la guerra a Bruselas en asuntos como la inmigración o la soberanía presupuestaria y sitúa al país transalpino en el nuevo caballo de Troya comunitario.  

Italia entró en disputa con la Comisión Europea (CE) al negarse a cambiar su plan presupuestario para 2019, que viola las normas comunitarias de disciplina fiscal porque no cumple con el ajuste del déficit ni con la reducción de deuda que exige Bruselas.

En una decisión sin precedentes, la CE rechazó las cuentas italianas y recibió el apoyo de los países de la UE para expedientar al país por su elevada deuda. En estas horas, el órgano ejecutivo del bloque analiza una nueva propuesta de Italia de bajar su objetivo de déficit para 2019 del 2,4 % del PIB al 2,04 %. 

Lo dijo


“Hay que gestionar el Brexit, el aumento del populismo y sus causas, la marcha de Merkel y, todo ello, sin saber si Macron logrará recuperar el control en la gestión de Francia”.  
Jonathan Faull
Analista europeo

El gran temor 

La gestión de la crisis migratoria dividió al bloque, como muestra el rechazo de siete países europeos a firmar el pacto de la ONU sobre migración, e impulsó a los populistas. Las elecciones europeas de mayo servirán como termómetro de su peso en el bloque. 

“Debemos evitar que Europa caiga bajo la influencia de quienes quieren destruirla”, asegura el canciller luxemburgués, Jean Asselborn, un temor que no comparte el ex primer ministro italiano Enrico Letta, quien ve difícil un entendimiento entre populistas.

El ahora presidente del Instituto Jacques Delors, que dice “no negar el peligro”, apunta que se escucha “un gran temor expresarse en todas partes”, pero “no todo va en la dirección equivocada”. “Cuando se pone a prueba a los populistas, dan marcha atrás”. 

“La Unión Europea no está a punto de desintegrarse. Los partidarios del Brexit en Reino Unido y los populistas en Italia lo han comprendido”, agrega Letta.

Faull urge, no obstante, a no ser complaciente con un optimismo ciego, pero tampoco con el declive, al constatar que “la Unión se ha mantenido unida frente al Brexit, las instituciones funcionan y ya nadie quiere que se abandone el euro”. (Agencias). 

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo en la cumbre migratoria de Marrakech, que aprobó el primer Pacto mundial en la materia, que la Unión Europea (UE) “va a necesitar un mayor número de mano de obra cualificada de fuera” de ese territorio, en una encendida defensa de la emigración.  Al final de su discurso, el lunes 10, Merkel recibió una salva de aplausos de varios minutos de los delegados de los más de 150 países presentes en Marrakech.

“La emigración trae prosperidad”
“La emigración trae prosperidad”, dijo Merkel, en respuesta a “las ansiedades y temores, más la información falsa que difunden quienes se oponen al pacto”, añadió. Merkel reconoció que hay un importante flujo de emigrantes ilegales que transita por vías irregulares, pero ante esa realidad “no deben ser las mafias las que decidan cómo las personas cruzan las fronteras”, sino que se necesita un marco regulatorio claro. De forma nada casual, hizo alusión al propio pasado nazi de Alemania, “que causó gran sufrimiento”, y recordó que entonces se respondió al nacionalismo exacerbado con el multilateralismo, que definió como “respuestas comunes a problemas globales”. (En base a EFE) 
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