No es una aventura más para un botija que acaba de cumplir 21 años. Irse de Montevideo a Rusia es toda una expedición que le ha servido, entre otras cosas, a madurar. El futbolista de Kuban Krasnodar alterna poco, pero vive una experiencia totalmente diferente. Espera que no suceda nada con la crisis de Crimea que casi termina en una guerra, porque no está lejos de allí y se acostumbró al asado ruso.
La vida de Gonzalo Bueno a un paso de la frontera caliente con Crimea
Gonzalo Bueno madura con sus experiencias en un país distinto como Rusia