El celular sonó. El mensaje era de un número desconocido. Nicolás no entendía nada. Llevaba pocas horas en España y era imposible que alguien tuviera su número. Abrió el mensaje y leyó: "Hola Nico, bienvenido, en un rato estoy por el hotel". Se quedó sorprendido y le carcomía la incógnita por saber quién le escribía.
La vida de Schiappacasse en Madrid: un pibe entre las estrellas
El delantero de la sub 20 pasó de jugar en el Play Station con el Niño Torres y Godín a entrenar con ellos