Martín Lasarte tiene el plantel armado. Excepto en el lateral derecho y en la banda por izquierda, sectores que podría reforzar, en general cuenta con dos o tres futbolistas por puesto. Desde que empezó el año se escucha que
Nacional tiene el mejor plantel del medio, por lo tanto no necesita demasiados retoques.
De todas formas, mientras el técnico y los futbolistas disfrutan de cuatro días de descanso tras consagrarse campeones del
Torneo Intermedio, el período de pases en el mundo está en plena ebullición. Esto significa que cualquiera de los jugadores que se destacaron en el semestre, pueden irse y ahí el panorama cambiaría.
De hecho, mientras el equipo disputaba el Torneo Apertura, se marcharon dos jugadores: el lateral derecho colombiano Sergio Otálvaro y el delantero Brian Lozano. El primero se fue a Olimpia de Paraguay y dejó al equipo rengo en ese sector. Tras el Intermedio el asunto se agravó, porque el lunes también se marchó Santiago Romero (a Rosario Central), quien solía dar una buena mano jugando de marcador.
La partida de Lozano tal vez se sintió menos, porque el futbolista que surgió en Defensor Sporting no pudo casi nunca mostrar su calidad en Nacional. Solo en el partido contra Liverpool, donde marcó tres goles, hizo gala de su categoría.
Además, la banda derecha, en ataque, está bien cubierta. Tabaré Viudez recuperó él vértigo en los últimos partidos. Contra Botafogo fue el mejor jugador del campo (a pesar de la derrota) y ante Defensor, si bien no apareció con frecuencia, un pase mágico para Kevin Ramírez fue la antesala del gol que convirtió Rodrigo Aguirre y que valió el campeonato.
Por ahí también se mueve Sebastián Fernández y ya está pronto Leandro Barcia después de una larga convalecencia por una lesión. El floridense estaba jugando en gran nivel hasta que se rompió ligamentos y menisco en octubre del año pasado. También espera su oportunidad el juvenil Facundo Labandeira, quien en enero sumó unos minutos durante un amistoso contra Olimpia de Paraguay y luego permaneció en el plantel principal, integrando el banco en varios partidos.
En la izquierda, sin embargo, la escenografía es diferente. El único zurdo que tiene Lasarte para jugar allí es Kevin Ramírez. Un jugador que llegó a Nacional como centrodelantero, pero Gustavo Munúa ubicó por el extremo y no defraudó. De todas formas, después de una lesión, no ha logrado recuperar todo su potencial. El domingo fue clave en el triunfo con la asistencia de gol.
Fernández suele actuar por ese costado, pero no es donde mejor lo hace. Rodrigo Aguirre también fue utilizado ahí, pero ya no quedan dudas que el mejor puesto para éste es en el área. Ahí falta un delantero de las características de Ramírez, que en su momento tuvo con Carlos De Pena.
Zunino y Bueno
Los nombres para cubrir esos lugares suenan desde antes de que terminara la actividad. Los dos son de Defensor: Matías Zunino y Gonzalo Bueno.
El primero, lateral o volante, tiene contrato hasta fin de año con el club violeta. En el compromiso hay una cláusula de salida (ver página 3).
El presidente José Luis Rodríguez dijo días pasados que su club nunca hizo gestiones por Zunino.
Tampoco las hizo por Bueno, según Rodríguez. El delantero no continuará en los violetas y ahora debe decidir su futuro con Patriotas Boyacá de Colombia, dueño de su ficha. Nunca defendió esa camiseta, pero el club adquirió los derechos a través de un acuerdo con el representante del jugador.
En otras zonas del campo, la situación dependerá de las posibles bajas. Newell's Old Boys desistió del interés que mostró por Rafael García.
La continuidad de Diego Polenta permanecerá en duda mientras esté abierto el período de pases.
Por Alfonso Espino hubo contactos en períodos de pases anteriores.
El representante de Felipe Carballo ya había iniciado en el período pasado gestiones para llevarlo a Europa; Álvaro González dijo que si le llega una oferta importante la va a considerar, y así también con Aguirre, aunque en principio el goleador ya acordó que se quedará hasta fin de año.