El peso argentino se debilitará menos de lo esperado por los economistas ahora que el gobierno busca limitar su caída para frenar la inflación, dijo el ex ministro de economía Roberto Lavagna.
“Tienen los instrumentos” requeridos para frenar la caída, dijo Lavagna, que en 2002 ayudó a supervisar la recuperación del país de un impago de deuda récord de US$ 95.000 millones, en una entrevista en Buenos Aires este jueves. Calcula que la inflación está acelerándose a 30% este año, más del doble que la tasa oficial.
“El gran salto de la inflación empieza en el 2007. A partir del 2007, de la misma manera que la inflación afecta a los salarios, jubilaciones, afecta al tipo de cambio. El tipo de cambio viene retrasándose respecto a la inflación desde el 2007; tenía un colchón, un margen que ha desaparecido ya”.
El Banco Central evitará que el peso baje a menos de 4,2 por dólar este año desde 3,9789 por dólar este jueves, dijo Lavagna, que escribe sobre economía y política en su página web personal. El pronóstico mediano de 10 economistas encuestados por Bloomberg es que el peso cotizará a 4,29 por dólar a finales de 2011.
La ratio Sharpe del peso, un indicador que mide la recompensa por el riesgo asumido por los inversores, estuvo en 4,27 en los últimos 6 meses hasta este jueves, la más elevada entre las 35 monedas rastreadas por Bloomberg después del dólar de Taiwán. El peso también tuvo la mayor caída en volatilidad entre las monedas de países emergentes en los últimos 12 meses.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner buscará mantener el peso estable antes de las elecciones presidenciales de octubre, dijo David Bessey, que colabora en la administración de deuda de mercados emergentes por más de US$ 10.000 millones para Prudential Financial en Nueva Jersey.
(Bloomberg)