Cargando...
Luis Barbat y Luis Francisco Barbat, padre e hijo goleros de fútbol

Fútbol > HISTORIAS

Los Barbat, una tradición de goleros en Liverpool: de Luis a Luis en tres décadas

Luis Francisco Barbat, hijo de Luis Barbat, sigue la tradición familiar en el arco y este año ascendió al plantel de Liverpool, donde su padre supo ser figura; hoy ambos esperan su oportunidad

Tiempo de lectura: -'

23 de abril de 2021 a las 20:14

La historia parece volver a repetirse. Luis Barbat, golero juvenil de Liverpool, espera su debut en Primera, como hace unos 30 años, Luis Barbat, su padre, pasó por esa misma situación en los arcos de Belvedere.

Luis Francisco Barbat Cendoya, de 19 años, es hijo de Luis Alberto Barbat Hudema, de 52, quien a principios de los años de 1990 fuera arquero de los negriazules, desde donde impulsó su carrera al fútbol colombiano, para ser ídolo de América de Cali y también tener pasajes en las selecciones uruguayas de Luis Cubilla y Juan Ramón Carrasco.

Con un apellido que en el fútbol uruguayo es sinónimo de arquero, el joven Luis siguió los pasos de su padre, quien lo formó en el puesto, en el que hoy es el tercer golero en el plantel de Marcelo Méndez.

En los canteros

Luis Francisco nació en diciembre de 2001 en Cali, cuando su padre atajaba y era figura de América, club con el que fue tres veces campeón. En 2003 la familia retornó a Uruguay. Luis atajó en Danubio y en Central Español, para luego volver a Bucaramanga en 2007, y después regresar al país para cerrar su carrera en Boston River, Juventud y Progreso.

Luis Francisco Barbat

En esos años, el pequeño varón de la familia, que tiene dos hermanas mayores, comenzó el baby fútbol en Relámpago de la Liga Interbalnearia. Empezó como 5, pero un día faltó el arquero.

“El entrenador nos reunió a todos y preguntó quién quería atajar. Y dije “yo”. Me decidí en ese momento y ahí me empezó a preparar mi padre hasta el día de hoy”, contó Luis hijo a Referí. En ese entonces tenía 9 años.

Su padre, con la emoción de que el nene quería seguir sus pasos, se propuso entrenarlo en esos años claves para la formación. “Le metí todo lo que es la técnica. Porque a esa edad un chiquilín de 9 años está verde. Esa etapa es fundamental y todo lo que uno aprenda lo va incorporando para el futuro”, contó Barbat padre a Referí.

“De los 9 a los 12 años íbamos tres o cuatro veces por semana al cantero de Concepción del Uruguay, dándole y dándole”, agregó. “Hasta que un día me dijo que quería patear como los arqueros de Primera, de arriba. Le dije que era muy chico y él insistía, hasta que fue agarrando su técnica. Y después fue a Danubio e hizo todo él”.

Luis Barbat

El pequeño siguió su carrera en la escuelita de los franjeados, luego en Preséptima y en Sexta. En Jardines tuvo como entrenador de arquero a Leo Romay, Leandro Ortiz e Ignacio Bordad.

Pero no tuvo las oportunidades que esperaba. “Por ser ‘hijo de’ a veces te condiciona o te abre puertas. En este caso a él lo condicionó, pero mal. Porque yo lo único que hacía era llevarlo a los entrenamientos y lo miraba. No fui a Danubio y dije ‘si no lo ponés me lo llevo’”, contó su padre.

Luego, al joven Luis un amigo lo invitó para ir a Racing. Fue a probarse y quedó. “Me llamó la atención que lo ficharon a la segunda práctica”, dijo Barbat. “Y yo digo, se tomó el ómnibus 2 de Portones a Saint Bois, se bajó en la cancha de Colón, lo pusieron a jugar y ¿aprendió a atajar en el ómnibus? Él sabía atajar, pero en Danubio no se podía mostrar”.

En el equipo de Sayago llegó hasta Cuarta y tuvo la opción de formar parte del primer equipo, pero le quisieron hacer firmar un contrato en blanco, lo que no fue aceptado en la familia. Hasta que en octubre pasado dejó el club en el que había tenido como entrenadores de arqueros a Fernando González, al Loco Contreras y a Jimmy Schmidt.

Luis Barbat y Luis Francisco Barbat, padre e hijo goleros de fútbol

A Belvedere

Sin equipo, su padre le preguntó qué pensaba hacer. Y Luis hijo le dijo si podía llamar a alguien para ir a probarse a algún club.

“Tenía contacto con Hugo Quevedo (quien lo entrenó en Liverpool cuando atajaba) para que lo viera. El otro era Gustavo Ferrín (coordinador deportivo en Liverpool), lo llamé y le expliqué la situación”, agregó.

Y así el apellido Barbat volvió a Belvedere luego de que el joven arquero superara las pruebas.

Luis Francisco Barbat, arquero de Liverpool, en un amistoso ante Central Español

“Era algo que no me esperaba”, contó Luis Francisco, a quien se le dio todo de golpe. “Entré pidiendo permiso prácticamente a Liverpool y me dieron la oportunidad de entrar a Tercera, y luego de que me anotaran en la lista de buena fe de la Libertadores”.

El joven era el quinto arquero para la Copa, pero pasó a ser el tercero y tuvo su primer viaje a Ecuador para el partido ante Universidad Católica a principios de marzo. Esa convocatoria fue una sorpresa, porque Ferrín lo llamó un domingo a la noche para avisarle que al otro día debía hisoparse. Tras el test, iba a ir a entrenar a Tercera, pero le avisaron que iba a ingresar a la cuarentena por la Copa.

“En ese momento Marcelo (Méndez) me dijo que estaba ahí, que iba a ser el tercer golero fijo, y que después iba a depender de lo que les mostrara a ellos. Por suerte hasta hoy sigo”, comentó.

Luis Barbat y Luis Francisco Barbat, padre e hijo goleros de fútbol

Hoy el joven arquero entrena con Sebastián Lentinelly y Jorge Bava, esperando su oportunidad. “Con Bava es un constante aprendizaje todos los días”, destacó. En la Primera de los negriazules el entrenador de arqueros es Gonzalo Noguera, mientras que en Tercera volvió a encontrase con Fernando González.

Luis Francisco destacó especialmente todo lo que aprendió con su padre en los canteros, lo que consideró clave para su presente. “Gran parte de lo que soy hoy se lo debo a él por cómo me preparó”.

Para su padre es algo especial que su hijo esté en Liverpool, un club del que tiene los “mejores recuerdos”. “Fue el equipo que me abrió las puertas para realizarme en lo que yo quería ser desde siempre: jugador de fútbol”.

El Liverpool de 1990: Luis Barbat, Héctor Correa, Víctor Fernandez, Gustavo Gasperazzo, José Puente, Richard Silva. Mario Vázquez, Peter Méndez, Eduardo Favaro, Héctor Codevilla y Antonio Dutruel.

Ambos coinciden en que el puesto de golero ha cambiado mucho. “En 1989 en Liverpool, cuando arranqué, no teníamos entrenador de arqueros, hacíamos muy poco específico con Hugo Quevedo. En la mayoría de los trabajos el Tola (Antúnez) agarraba una bolsa de pelotas, las ponía al borde del área y nos pateaban”, contó Barbat, quien destacó que hoy los niños se ponen los guantes y ya realizan trabajos específicos, mientras que él recién tuvo un entrenador para su puesto a los 17 años en Estudiantes de La Plata.

Con respecto al juego con los pies de los goleros, los dos señalaron que la idea que pregona Méndez hace que Liverpool sea uno de los equipos que más importancia le da a ese aspecto.  

Barbat en Colo Colo, otro de sus clubes fuera de Uruguay

Luis hijo señaló que se revuelve a la hora de salir jugando con los zagueros. “Él (su padre) siempre me dice lo mismo, el golero primero tiene que atajar y después jugar con los pies”.

También coincidieron que los pisos de hoy son mejores para jugar por abajo. “Antes te tiraban una pelota para atrás y venía con un sapo adentro. Había aserrín en el área y unas matas… Un día en la cancha de El Tanque me caí solo, fui acompañando la pelota que se iba y me caí con una mata, por suerte fue afuera, si no era gol”, recordó Barbat.

Su hijo no tiene tantos recuerdos de ver atajando a su padre, a quien acompañaba a la cancha en sus últimos años de carrera. “Siempre cuento de un partido cuando jugaba en Boston River, en la cancha de El Tanque. Yo entré a la cancha, era chiquito, y le decía ‘papá, acá te vas a pelar todo si te tiras’. Y siempre nos acordamos”.

En la tele de la casa hay fútbol a toda hora y padre e hijo intercambian opiniones sobre los arqueros. Luis hijo tiene entre sus preferidos a Salvador Ichazo y Guillermo De Amores, mientras que de afuera sigue a Ter Stegen por su juego con los pies.

Ahora, ambos aguardan su oportunidad. Barbat padre espera un llamado para comenzar su carrera de DT; mientras que Barbat hijo entrena para estar a la orden en caso de que le toque debutar. “Como dice papá, hay que estar siempre preparado, con la caña al hombro por si pica”, señaló el joven arquero.

“Las vueltas de la vida”, dijo Barbat padre. “Estamos hablando de que seguramente mi hijo va a tener la posibilidad debutar en el equipo que debuté yo. Está marcado a fuego por sangre azul y negra”.

Apuntes de Luis Barbat (padre)

El juego con los pies

“Yo siempre digo lo mismo, porque ahora esta eso de que los equipos buscan arqueros que jueguen con los pies. Liverpool es uno de ellos por la metodología de trabajo y la idea futbolística el arquero juega mucho con los pies. Está todo fenómeno. Pero el arquero tiene que atajar. Punto y aparte. Lo principal es atajar. Porque si no ponemos a Messi de golero”.

Cuando atajó en la selección

“Estuve con Luis Cubilla en 1991 y 1992. Después me fui a Colombia. Vine a jugar un partido con América de Cali ante Nacional, previo a Corea y Japón, y decían que me iban a llevar, pero no me llevaron nada. Y volví en 2003 y con Carrasco estuve en 2003, 2004 y 2005 con la selección”.

Su carrera como DT

“Ahora estamos del otro lado de la raya. Me retiré en 2009. Hasta 2011 estuve como entrenador de arqueros de las juveniles de Uruguay, en sub 15, sub 17 y sub 20, que eso me sirvió mucho en el tema al que yo quería llegar, de ser entrenador, porque compartí con muchos cuerpos técnicos como el de Garay, Verzeri y Coito, también con el de la selección mayor, estar en sudamericanos y mundiales, y ser parte de mucho partidos con la selección mayor. Después fui asistente técnico en Liverpool 2011 y 2012 con Antúnez, en 2014 y 2015 en El Tanque Sisley, y después empecé a trabajar yo como entrenador de divisiones juveniles en AUFI, en Racing, 2017 y 2018. En 2018 estuve como entrenador de arquero en los juveniles de Danubio. Y desde 2019 estoy esperando para arrancar, sea en juveniles o en mayores. como entrenador en propiedad, como cabeza de grupo. Ya las etapas las cumplí, con 52 años creo que estamos para ponernos al frente de un equipo y hacer un camino”.

Comentarios

Registrate gratis y seguí navegando.

¿Ya estás registrado? iniciá sesión aquí.

Pasá de informarte a formar tu opinión.

Suscribite desde US$ 245 / mes

Elegí tu plan

Estás por alcanzar el límite de notas.

Suscribite ahora a

Te quedan 3 notas gratuitas.

Accedé ilimitado desde US$ 245 / mes

Esta es tu última nota gratuita.

Se parte de desde US$ 245 / mes

Alcanzaste el límite de notas gratuitas.

Elegí tu plan y accedé sin límites.

Ver planes

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Si ya sos suscriptor Member, iniciá sesión acá

Cargando...