La dura represión con policías a caballo, gases lacrimógenos y balas de goma contra miles de manifestantes en la provincia argentina de Tucumán tras los cuestionados comicios del domingo –en los que el kirchnerismo retuvo la gobernación–, detonó ayer un cruce de acusaciones entre los presidenciables.
Los incidentes en Tucumán enardecen la campaña electoral
Los presidenciables cruzan acusaciones tras las turbias elecciones en esa provincia