Yamandú Orsi se acercó al bullicio al observar que Carolina Cosse había llegado y estaba saludando, pero su competidora no se percató y tras intercambiar un cómo andás con Pablo Mieres, se sentó al lado de la senadora Silvia Nane.
El tupamaro caminó hacia el frente y comenzó a pasar por detrás de la primera fila, mientras la ingeniera seguía –imperturbable– mirando hacia el escenario. Fue recién cuando le largó un ¡Carolina! que se dio cuenta que su compañero la estaba buscando. Se dieron un beso, se palmearon los brazos y se agarraron las manos. Sonrieron de forma protocolar e intercambiaron breves palabras.
Orsi ya había recibido la broma de Mieres de que habían ido uniformados al llevar termo, mate y campera marrón, y se sentaría al lado de Nane aunque no volvería a intercambiar con Cosse. Faltaban algunos minutos para que llegara Álvaro Delgado, con quien los frenteamplistas no se saludaron, ya que se sentó solo en la primera fila pero en el otro extremo del escenario.
Inés Guimaraens.
Álvaro Delgado asistió al acto del 1° de mayo
El precandidato blanco, que asiste a los actos del 1° de mayo desde los 2000 cuando fue inspector general de Trabajo, dijo a las risas que se había ubicado en la primera silla vacía que había encontrado y fue arropado un rato más tarde por el diputado de su partido Pedro Jisdonian y por Valeria Ripoll.
La expresidenta de Adeom recibió algún grito de “traidora de clase” por haberse sumado al Partido Nacional, pero demostró que su memoria le permite seguir recitando todas las estrofas de La Internacional.
Tanto Orsi como Cosse cantaron los versos más conocidos del himno del movimiento obrero, mientras que Nane lo tarareó completo, aunque ninguno levantó los puños –ni el derecho como hacen los comunistas ni el izquierdo como se diferencian los socialistas–.
Inés Guimaraens.
El intendente de Montevideo, Gonzalo Zunino, canta La Internacional
Como se esperaba, Marcelo Abdala comenzó el discurso señalando la “hazaña” de haber conseguido 430 mil firmas para el plebiscito y recordó que la cifra era superior a los votos que obtuvieron en 2019 cuatro de los cinco partidos que integran la coalición de gobierno.
Las menciones a la consulta popular recogieron los principales aplausos de una militancia que se agolpó sobre la avenida del Libertador, aunque Orsi, Cosse, Delgado, Mieres y Andrés Ojeda –los cinco precandidatos que fueron– no movieron sus manos en ninguno de los momentos en que habló explícitamente del tema.
Los frenteamplistas se limitaron a aplaudir luego que dijera –siguiendo a Pablo Neruda– que “a fines de octubre, ganaremos nosotros, los más sencillos, aunque tú no lo creas, ganaremos”.
El presidente del PIT-CNT sí lograría movilizar las manos de los candidatos de la izquierda en otras tres ocasiones. Al pedir por el desarrollo de la industria del portland de Ancap y que el dragado del puerto de Montevideo no lo realicen “empresas trasnacionales”; al solicitar el desarrollo de un verdadero sistema de cuidados, y al citar la invitación de Tabaré Vázquez a “trabajar juntos en la construcción de un Uruguay donde nacer no sea un problema, donde ser joven no sea sospechoso y donde envejecer no sea una condena”.
Antecedido de frases de José Batlle y Ordóñez y Wilson Ferreira Aldunate, el recuerdo al primer presidente de la República que tuvo la izquierda emocionó a Cosse al punto que lagrimeó y debió secarse mientras Ojeda la observaba y Nane y Orsi aplaudían a su lado.
Inés Guimaraens
Carolina Cosse lagrimea tras la mención a Tabaré Vázquez
Aunque luego realizó su clásica conferencia en la tarde, el ministro de Trabajo escuchó desde la segunda fila la oratoria de más de una hora. “No es verdad. Es falso eso”, le diría a Mónica Bottero al ver que Abdala decía que el “desempleo juvenil es cinco veces mayor que el promedio del desempleo en todo el país”.
En rueda de prensa, Mieres señalaría sus “enormes diferencias” sobre “qué modelo de país se pretende construir” mientras que Delgado agregaría que el discurso había tenido un contenido ideológico “muy contra las multinacionales y el capitalismo".
El exsecretario de la Presidencia también lamentaría que el PIT-CNT no haya reconocido que “el gobierno creó 80.000 puestos de trabajo y bajó el informalismo”, un punto sobrevolado por Abdala al decir que “el nivel de empleo está igual o por encima del año 2019” pero que le preocupaba la “calidad” de esos trabajos por lo que urgía pensar “en la necesidad de cambios profundos”.
“Embudo de succión”
La central abogó por una diversificación en la matriz productiva que permita al país dar un salto de desarrollo. Pidió más inversión en innovación y educación, y enfatizó en la necesidad de avanzar hacia una semana laboral de 40 horas con pago de 48. El planteo despertó la mayor ovación de la mañana, seguida por la frase de que las AFAP son un “embudo de succión” que “abrevan el dinero del trabajo”.
Inés Guimaraens.
“Han ido acumulando hasta llegar a US$ 22 mil millones”, cuestionó Abdala antes de pedir un debate de ideas acerca del plebiscito.
“El poder financiero hará todo lo posible por preservar sus intereses”, dijo y adelantó por dónde irá la argumentación de que los ahorros “no se confiscan” una vez que la Corte Electoral valide las firmas.
Señaló que el plebiscito plantea “lo mismo” –un fideicomiso– que ya hizo el gobierno de Vázquez con los “cincuentones” y esta administración con los “cuarentones”, y mencionó que existe margen para una “mayor eficiencia fiscal” y una “reforma tributaria de segunda generación”.
En el final, volvió a desplegar la jerga marxista para plantear que no debía seguirse pensando en “gravar al IVA” –que afecta a los consumidores– sino al “capital” que es la “cúspide de la sociedad”.