Entre las preocupaciones de los uruguayos figuran varias que hoy ocupan un lugar más importante que hace cinco años. Entre ellas están “los problemas sociales”, la inflación, la droga y los políticos, reveló una encuesta de Equipos, divulgada esta semana. Según explicó Ignacio Zuasnabar en Subrayado esos “problemas”, constituyen hoy un tema mayor que a la misma altura del gobierno anterior.
Claro que aparecen muy por debajo de otras preocupaciones como la inseguridad o el desempleo, pero son un factor de inquietud que viene siendo mencionado por los encuestados. Es por eso y por varios episodios que ocurrieron esta semana que en esta edición de la Newsletter EnClave haré foco en los políticos como “problema”.
El "anclaje intelectual sólido" de la política
Me resultaron muy interesantes las apreciaciones del expresidente Julio María Sanguinetti en la entrevista que mantuvo esta semana en Buenos Aires con el periodista Carlos Pagni para La Nación+, en la que hizo apología de los partidos políticos como el paraguas bajo el que emerjan liderazgos. Así se refirió al “riesgo” que son los Milei, en relación a Javier Milei, el referente libertario y apolítico sobre el que escribió Romina Manguel.
Sanguinetti lo explicaba así: “He visto su actitud anti política que lleva a esos fenómenos que en América Latina son muy comunes y decimos el desencanto. ¿Por qué estás desencantado? Porque compraste un encanto falso… esa es la diferencia con los partidos (…) aún partidos nuevos como fue el PRO pero que se sumó a una corriente democrática tienen esa seguridad que te da un anclaje intelectual sólido. Podrán administrar mejor o peor pero no van a hacer locuras, no se va a ir de este carril, no se van a ir por la banquina y van a tirar todas las balizas, estos otros candidatos no se sabe lo que van hacer”.
Esas palabras sirven para aclarar que señalar actitudes negativas de los políticos no tiene el objetivo de desacreditarlos y convencerse de que son todos corruptos y sinvergüenzas, aunque los hay, sino de aspirar a que se empeñen en buscar el bien común a través el ejercicio de sus funciones y no que la utilicen a su conveniencia, buscando desacreditar y ensuciar al otro, o directamente diciendo mentiras o incurriendo en exageraciones que se parecen bastante a la mentira.
Esta semana se vio bastante de eso.
De Larbanois Carrero al IAVA
Para empezar, las negociaciones por la reforma de la seguridad social que mantienen en vilo a la coalición multicolor han mostrado lo dificultoso que le está resultando al presidente Luis Lacalle Pou mantener alineados a sus socios.
Por un lado, el partido liderado por Guido Manini Ríos ha intentado marcar su perfilismo buscando diferenciarse una vez más y esto se acentúa a medida que se acerca 2024.
Luego de ver que el presidente aceptó las propuestas del general Manini, también los colorados amenazaron con patear el tablero y ahora se encuentran discutiendo si llevan o no las propuestas, respuesta que darán el lunes. Incluso el líder colorado Sanguinetti se ha expresado en algunos ámbitos como sobre la actitud de Manini como un “chantaje” permanente para lograr sus objetivos dentro del gobierno, como lo cuenta esta nota de Leonardo Pereyra.
Pero no es el único ejemplo en el que ha habido desencuentros fuertes donde priman intereses particulares y donde se acomoda el discurso para embarrar la cancha.
1) Tenencia compartida y relatos
El tratamiento de otro proyecto que es un compromiso del propio presidente Lacalle Pou como el de tenencia compartida ha mostrado duros enfrentamientos dentro y fuera de la coalición. En este caso el meollo del problema está en el artículo 4 que podrá gustar más, menos o nada (hay colorados y hasta blancos que quieren discutirlo más).
Más allá de las visiones y opiniones que se puedan tener es importante leer qué dice el texto para no quedarse con el relato que se hace sino con los hechos.
Es verdad que la tenencia compartida hoy existe y si dos progenitores se ponen de acuerdo la ratifican ante un juez y listo. El problema es cuando existe conflicto entre los padres, cosa que sucede con frecuencia. Es frente a esas diferencias que interviene el artículo 4 y establece que “en caso de adoptarse medidas cautelares a raíz de denuncia de un progenitor contra el otro (no contra el niño, sino de un integrante de la pareja contra el otro por violencia física, verbal o psicológica) el juez manteniendo las garantías del debido proceso y principio de inocencia evaluará la necesidad o no de modificación del régimen de tenencia y su ejercicio. El juez únicamente suspenderá el régimen de las visitas en caso de que se encuentre en riesgo el interés superior del niño o adolescente. En tal caso dicha suspensión será transitoria y sujeta a revisión periódica”. Fin del texto.
El presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, creador de “la educación se va a privatizar con la LUC“ dijo ahora que esa ley es un retroceso que "pone" a los niños que "están sufriendo violencia en manos de los violentos". Estaría bueno que explicara de dónde surge eso del texto, porque queda claro que si hay una mínima sospecha de violencia el juez deberá suspender todas las visitas.
2) El folclore politizado
Un tema mucho más mundano como el homenaje al dúo Larbanois Carrero también despertó un duro enfrentamiento entre oposición y oficialismo. Resulta difícil entender como se generó la polémica pero surgió luego de que el senador del Frente Amplio Oscar Andrade calificara de “lamentable” la negativa del Partido Nacional y Cabildo Abierto de rechazar el homenaje al dúo de folclore por sus 45 años de actuación.
La senadora Graciela Bianchi le respondió: “No entenderemos jamás la mentira para fomentar el resentimiento”, y aclaró que ofrecieron el salón de los pasos perdidos para que los homenajeados pudieran hacer un espectáculo.
Resulta innecesario hacer más comentarios pero parece ajustado el comentario del senador Sebastián Da Silva, siempre picante que se sumó a la polémica y dijo que “hasta el floclore quedó politizado”.
3) La rampa del IAVA y la dictadura
Para terminar, mucho más preponderancia tuvo la noticia de la ocupación del IAVA que dejó a los liceales de todo el país sin clase, dos días por el paro que Fenapes decidió hacer bajo la consigna: "Ante el autoritarismo, lucha y resistencia".
Inés Guimaraens
La policía asistió al IAVA para desocupar el liceo en la tarde del jueves
Recomiendo leer la crónica de Tomer Urwicz para entender un poco más sobre el conflicto pero en resumen lo que pasó fue que Secundaria decidió sumariar y separar del cargo al director luego de que este se opusiera a pedirle a los alumnos las llaves de un salón utilizado para actividad gremial, que las autoridades necesitaban para construir una rampa que desembocara en esa habitación como acceso al edificio. Las autoridades venían negociando hace días y habían ofrecido otros salones a los estudiantes.
En este conflicto estudiantil y sindical tampoco faltó la incidencia política pero estuvo lejos de aportar entendimiento y cordura.
Cuando las autoridades fueron a desocupar el liceo –aplicando el decreto del gobierno de José Mujica que determina que no se pueden ocupar los espacios y edificios públicos- se hicieron presentes dirigentes políticos y sindicales. Fernando Pereira declaró: “Cuando se coloca esta política del miedo, que haya respuestas de los estudiantes y de los profesores es siempre muy sano para el sistema democrático y yo como un uruguayo más vine a respaldar”.
A la “política del miedo” se sumaron las reminiscencias a la dictadura que nunca faltan. El precandidato para la presidencia e intendente de Canelones Yamandu Orsi hizo público un mensaje en Twitter en el que afirmó que la separación del cargo del director de IAVA es un hecho que “provoca”, y además genera “reminiscencias de los años oscuros”. “Ya está. Paremos la mano. Así no”.
También el senador frenteamplista José Carlos Mahía hizo ese paralelismo y afirmó que el episodio “tristemente recuerda a épocas oscuras del país”.
¿No será mucho?