No son rapiñeros, ni descuidistas, ni arrebatadores. Son punguistas, raza de ladrones que sobrevive a duras penas y a la cual los rectángulos de plástico que sustituyen al dinero, y las nuevas y más violentas formas del delito, está empujando a una extinción que nadie lamentará.
Los punguistas fueron derrotados por la delincuencia violenta y la bancarización
Estos ladrones supieron tener "escuelas" en donde se enseñaba la punga