Es una doble apuesta la del cuerpo técnico encabezado por el argentino Esteban Meneses. Por un lado, insistir y profundizar su idea de juego, construido con las mismas bases del de Los Pumas: planteamiento ofensivo, basado en la toma de decisiones de los jugadores y del arriesgar en ataque. Y junto a eso, ampliar la base elegible para el seleccionado, citando varios jóvenes para pelear el puesto con los más grandes, buscando formar una base profunda para cuando, a partir del año que viene, Los Teros volverán a jugar la Eliminatoria al Mundial.
Pero por otro lado, los partidos siguen son válidos por torneos internacionales y por lo tanto puntuables para el ranking mundial, el cual es clave pensando en las localías para las Eliminatorias. Y además, parte de este nuevo proceso llama al seleccionado a fortalecerse y asentarse definitivamente entre los 20 mejores del mundo, y para eso es fundamental acostumbrarse a una cultura ganadora, sacar diferencias grandes con los rivales de la región y acercarse a los equipos del segundo escalón mundial.
La victoria del sábado cumplió con todo eso, y empezó a mostrar una idea clara de lo que quiere el DT. Ahora, el objetivo será seguir construyendo, juego, confianza y resultados ante Paraguay (que viene de perder 68-7 con Chile) el próximo sábado en Asunción.