¿Por qué una porción ínfima de los uruguayos utiliza instrumentos financieros, incluidos los más simples como plazos fijos?
En primer lugar, para contestar esta pregunta, debe aclararse si estamos hablando de instituciones financieras bancarias o de instituciones financieras no bancarias; y también debemos separar si hablamos de créditos o de instrumentos de inversión para los ahorros.
Respecto a los bancos, aún cuando es claro que la bancarización de la población uruguaya es baja en términos comparados (incluso si se compara con países de similar nivel de ingreso), tampoco creemos que sea posible decir que la utilización de servicios financieros por parte de la población uruguaya sea ínfima. Si miramos por ejemplo los depósitos bancarios, Uruguay tiene un ratio de depósitos/ PIB algo bajo, pero dentro de todo razonable.
En Uruguay hay actualmente cerca de 1.5 millones de cuentas de depósito, y el 80% de ellas son depósitos por un monto menor a los US$ 5.000. Esto sugeriría que el depósito bancario es un instrumento de ahorro relativamente difundido en la población.
Lo que es cierto es que los ahorristas no utilizan instrumentos de inversión en forma masiva. En el caso de inversiones en plazo fijo o certificados de depósitos en los bancos, seguramente esté relacionado a la baja rentabilidad que el mercado ofrece actualmente y a la percepción de riesgos que aún subsiste por la crisis del año 2002 y anteriores. Asimismo tampoco existen alternativas en el mercado de capitales para pequeños ahorristas, dado que el mercado de capitales es poco profundo y líquido. Tal vez si las empresas públicas se abrieran al mercado de capitales sería un aporte en este sentido.
Desde la perspectiva de la utilización del crédito por los uruguayos, sí es cierto que, al menos hasta ahora, los bancos uruguayos han tenido más dificultades para desarrollar el crédito bancario en los sectores de menor poder adquisitivo. En respuesta a ello, se ha observado recientemente un importante aumento del volumen de negocios de instituciones no bancarias (como Pronto!, OCA o Creditel) que se han especializado en atender a estos sectores.