Espectáculos y Cultura > ENTREVISTA

Luciano Supervielle y su relación con la música brasileña

El compositor analiza su vínculo  en la previa a sus tres shows con el músico carioca Jaques Morelenbaum

Tiempo de lectura: -'

08 de octubre de 2018 a las 05:00

Luciano Supervielle está contento porque pudo volver a ser DJ. Esa es una de las formas en las que ha desarrollado su vínculo con la música, además de ser pianista, compositor, e integrante del grupo de hip hop Plátano Macho, y de la banda electrotanguera Bajofondo. Convocado por la emisora radial Babel, durante agosto se dedicó a confeccionar una serie de programas temáticos. 

Eso le implicó investigar, y si bien la selección era completamente caprichosa y en base a sus gustos, también lo obligó a escuchar mucho y organizar sus elecciones. Ser DJ, consideró Supervielle, es una tarea recomendable: “Me puse de nuevo en el rol de selector y en la búsqueda de generar una unidad. Es un ejercicio que está bueno para cualquier persona, porque te obliga a contextualizar la música. Te hace descubrir significados y relaciones entre diferentes canciones, lo que me parece muy interesante”.

Esa es apenas una de las tareas a las que ha estado dedicado en las últimas semanas. Además de ser DJ, está realizando diversos conciertos en Uruguay y el exterior (tocó, por ejemplo, en el festival de cine de Biarritz, en Francia), preparando el disco de Bajofondo, así como un documental sobre la banda que se lanzarán en 2019, y sobre todo, está concentrado en la preparación de su espectáculo Clássica Nova, en la que junto al compositor, violonchelista y director de orquesta brasileño Jaques Morelenbaum, uno de los referentes de la Música Popular Brasileña, se dedicarán a repasar sus repertorios personales, así como el de artistas que ambos admiran, tanto de Brasil, como de Uruguay y Argentina.

Originalmente serían dos funciones, pero ante la demanda se agregó una tercera, por lo que el 11, 12 y 13 de octubre la dupla ocupará la sala Hugo Balzo del Auditorio Adela Reta para concretar un proyecto que se gestó durante años. 

¿Cómo nace el proyecto?

Con Morelenbaum nos conocemos desde hace años. Fuimos con Bajofondo a tocar a Río, ponele que hace 10 años, y si bien no pudo ir a vernos porque tocaba esa noche, después hizo una fiesta en su casa y nos invitó. Conocía a Bajofondo, conocía a Gustavo (Santaolalla), conocía mis discos, porque es muy amante de la música rioplatense, del tango, tocó mucho en Argentina. Y después de eso hicimos algunas pequeñas colaboraciones, primero en un disco de Marisa Monte, después en un disco de su esposa, Paula Morelenbaum, y quedó el vínculo. Surgió una idea de hacer una pieza sinfónica, que me la hizo el Sodre. Por entonces el director era Gerardo Grieco, que fue el primero que me lo sugirió como orquestador y director. Lo contacté enseguida, pero ese proyecto no prosperó, porque hubo cambios en la Orquesta del Sodre. Entonces decidimos hacer el proyecto sinfónico con una orquesta más chica, en el Solís, en mayo de 2019. Y ahora en esta fecha, que iba a ser aquel show original, hacemos esta primera etapa.


Si bien ya lo conocía, ¿que le pareció que le podía aportar Morelenbaum al proyecto?

Morelenbaum es, más allá de ser fundamental en la historia de la música popular brasileña, un tipo con una pata muy fuerte en lo popular y otra igual de fuerte en la clásica, que para este proyecto, pensando en el sinfónico, era necesario. Yo no pertenezco al mundo de la clásica, tengo mucho contacto, es parte de mi formación musical, pero lo visito mucho, igual que el tango. Y él es una pieza muy importante. Además de eso, en los últimos dos años fui cayendo en un circuito de lo que en Europa se le dice neo-clasical, que es la mezcla de la música clásica con géneros modernos. Y me di cuenta que estoy en una etapa de un proyecto vinculado a una corriente que está pasando. Pero sin querer. Es una corriente netamente europea, entonces con esto le queremos dar un lado más sudamericano, con influencias del Río de la Plata y de Brasil. Por eso el nombre, lo clásico y lo nuevo, y el guiño a la bossa nova; ese es su lugar.

¿Cómo es su vínculo con la música de Brasil, es de escuchar música brasileña?

Escucho. En parte porque algunos de mis referentes uruguayos son gente que miró a Brasil, como Mateo y Rada. Y aún más escuché cuando me fui a vivir a Francia, a los 19 años. Y estando allá me di cuenta que toda la cultura que traía de acá era un sello propio que me daba una identidad musical, y eso se desarrolló más con Bajofondo.

¿Y como diría que se refleja esa conexión?

Creo que es un rasgo distintivo de la música uruguaya, comparado con nuestro principal espejo que es Argentina. La influencia brasileña es mucho más fuerte, está super presente. Caetano Veloso o Chico Buarque han tocado mucho en Argentina, pero la influencia que los uruguayos tienen de estos referentes y de la bossa nova está mucho más presente. Para un uruguayo es más fácil, está más integrado tocar una bossa nova, no en todos los casos, pero sí en general. Tenemos la síncopa. Creo que tiene que ver con el candombe, esa cosa más negra. En un proyecto como Bajofondo, en el que realmente creo que se representan las identidades uruguaya y argentina, creo que uno de los condimentos que hemos aportado los uruguayos tienen que ver con eso, con lo rítmico, lo afro.

¿Cuáles son los artistas y los discos brasileños que más te influyeron?

Tom Jobim como pianista y por su vínculo con lo clásico o con el jazz (que no soy muy jazzero) lo han hecho un músico muy referente para mí, y he escuchado mucho a Egberto Gismonte, a Hermeto Pascoal. Son tipos que he escuchado y tocado mucho, así como Gilberto Gil, Chico Buarque (Construção es uno de mis discos favoritos de la historia de la música). Nunca fui de profundizar mucho en las letras; no hablo portugués y eso me ha alejado de una parte fundamental. Pero a nivel musical es una influencia fuerte.

¿Y cuál diría que son los artistas que influyen este espectáculo con Morelenbaum?

Tengo un referente actual en la música muy grande que es Chilly Gonzales, que es un tipo un poco más grande que yo, que tiene una sólida formación clásica y también está vinculado al hip hop y al pop; te diría que esa es una gran influencia en este proyecto y en mis discos de solo piano. Tom Jobim que ahora con este proyecto con Jaques lo estoy revisitando mucho más, me estoy metiendo más de lleno. Hay toda una corriente que es uno de los gérmenes de Bajofondo, que es la movida del Brasil electro, DJ Marky, y después está el período impresionista de la música clásica, Ravel, Debussy, que son las cosas que más me gustan. Y sumo a  Ernesto Nazaret,un pianista de cine mudo brasileño.

¿La música clásica favorece la mezcla con otros géneros?

No sé si la música clásica es más permeable a otras cosas, la realidad es que ha habido muchas experiencias de cruce, pero ahora hay una generación que trae las dos cosas, las dos influencias.  Hoy para muchos músicos las dos cosas son influencias a la par, al mismo nivel. Ya había algunos antes, como Jobim o Bill Evans. Hoy, supongo que con el mundo contemporáneo, por la accesibilidad, pasa más.

Y está dentro de esa corriente, de mezclar las influencias y que se noten las dos escuelas. 

En mi manera de concebir la música no escondo mis influencias pero trato de darles un condimento personal. Hago muchas referencias, porque vengo de un lenguaje musical, toda mi vida musical estuvo basada en hacer citas, desde el hip hop con los samples en los que recontextualizás y resignificás músicas o momentos musicales para que quieran decir algo distinto. Y también tengo esa concepción cuando compongo música para piano. Hacer referencias a mí mismo o a otras cosas, pero dándoles un nuevo significado. 

REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.