"Luxe contra las cuerdas", titulaba el diario El Mundo. "El entrenador del Real Madrid ha perdido mucho crédito desde la marcha triunfal del Barcelona en el Santiago Bernabéu", añadía el periódico, según el cual "una derrota el miércoles contra Lyon sería su despedida".
El italiano Claudio Ranieri, que fue entrenador del Valencia, comparaba el domingo por la noche en televisión los sistemas de juego del Barça y del Madrid. "Por un lado tenemos un sistema puesto en marcha por un entrenador holandés (Frank Rijkaard), con una organización muy clara. Cuando entra un jugador, sabe exactamente lo que tiene que hacer".
Es ese último punto el que plantea problemas. Desde principios de temporada, el Real Madrid no supera las defensas contrarias salvo en algunas proezas de sus delanteros brasileños o en disparos a balón parado del inglés David Beckham.
Con un sistema así, o sin sistema, los jugadores no saben qué hacer con el balón a veces. Otra cruel demostración frente al Barça el sábado: las pocas veces que el Madrid se hacía con la pelota, la perdía casi de inmediato ante la presión de los barcelonistas.
El Mundo aseguraba que los dirigentes del club, inquietos ante esta oleada de lesionados (Ronaldo, Zidane, Baptista, Helguera, Salgado, Mejía, Gravesen y Woodgate), iban a reunirse el lunes para hablar del tema. En su línea de mira, el preparador físico, el brasileño Antonio Mello, cercano colaborador del entrenador, y sus métodos.
(AFP)