"Voy a seguir insistiendo en el diálogo y yo mismo voy a ir a la mesa a conversar con todos los actores que estén ahí", aseguró Maduro en un acto con sus seguidores.
En tanto, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuestionó este martes la dilación de un eventual referéndum revocatorio contra Maduro, que impulsaba la opositora Mesa de la Unidad Democrática, una coalición que reúne a partidos de centroderecha y derecha.
"A través de la aplicación de la ley o al margen de ella, se han impuesto serias limitaciones al pluralismo en el ejercicio de derechos políticos y libertad de expresión", dijo la CIDH, haciendo a Venezuela un llamado "urgente" a cumplir con sus obligaciones internacionales en derechos humanos.
En un comunicado, la Comisión y su Relatoría Especial de Libertad de Expresión hicieron un compendio de agravios cometidos a lo largo de este año por el Estado venezolano, denunciando "obstáculos" a la participación en elecciones "libres y confiables" y la "progresiva supresión de facultades constitucionales" del Congreso opositor, así como la detención de dirigentes políticos, la represión de protestas y las arremetidas judiciales contra la prensa crítica.
La decisión del Consejo Nacional Electoral de aplazar la segunda fase de recolección de firmas para un eventual referéndum revocatorio contra Maduro -anunciada la semana pasada y con fecha indefinida- echó por tierra la esperanza de la oposición de poder quitar al chavismo del poder antes de que termine su período de gobierno en 2019.