20 de mayo de 2018 18:11 hs
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ordenó a su partido facilitar el traslado de votantes a las urnas, en medio de reportes sobre una baja afluencia en las elecciones de este domingo.

A menos de tres horas del cierre de los centros electorales, Maduro hizo una aparición por Facebook Live para solicitarle a su comando de campaña que garantice el transporte de la militancia hacia las mesas de votación.

En concreto, se dirigió a las Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCH), núcleo de la maquinaria del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el gobierno).
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"Desde mi puesto de trabajo, desde mi puesto de mando, le digo al Comando Simón Bolívar (...), a las UBCH: vamos a facilitarle al pueblo el transporte para ir a votar", manifestó el candidato a la reelección en su mensaje retransmitido por la televisora gubernamental. Maduro busca ser reelecto pese a la severa crisis interna, el boicot opositor y el rechazo de varios países.

A mitad de la tarde, pequeñas filas de votantes se mantenían en algunos centros de votación en zonas tradicionalmente chavistas, pero otros lucían semivacíos o desolados.

"Mientras más votos, más paz", dijo Maduro, al llamar a su partido a movilizar votantes, consciente de que una baja participación empañaría su eventual victoria, aunque expertos señalan que ese escenario le favorece pues tiene un voto duro de 25% del electorado.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) promovió la abstención al boicotear un proceso que considera una "farsa" para perpetuar a Maduro. Pero el exchavista Henri Falcón se separó de sus filas y es el principal rival del mandatario.

Falcón y el pastor evangélico Javier Bertucci, otro adversario de Maduro, pidieron votar contra lo que llamaron "pesadilla" y "desastre", aunque denunciaron "chantajes" del oficialismo.

El gobernante partido socialista registra a los votantes en unas controversiales carpas llamadas "puntos rojos", que -dijeron los candidatos- se instalaron a menos de 200 metros de los centros, violando la ley.


La presidenta del poder electoral, Tibisay Lucena, dijo atender las denuncias y no dio estimado de participación. Unos 20,5 millones de electores están llamados a estos comicios adelantados, que darán un mandato de seis años a partir de enero de 2019.

"No voy a participar en este fraude. Lo que vivimos es un desastre", dijo María Barrantes, de 62 años.

Apagones; falta de comida, medicinas, transporte y agua; precios por las nubes con un ingreso mínimo que da para un kilo de leche en polvo, abruman al venezolano y cientos de miles emigraron en los últimos cuatro años.

Pero con una oposición dividida y sus principales líderes inhabilitados o presos, y con un vasto poder institucional con los militares al frente, Maduro se encamina a la reelección.

Venezuela ha vivido en el gobierno de Maduro una de sus peores crisis: El FMI estima la caída del PIB en 15% y la hiperinflación en 13.800% para 2018. El país y la petrolera PDVSA fueron declaradas en default parcial en 2017, y la producción de crudo cayó al peor nivel en tres décadas.

"La economía que tenemos hoy no nos sirve porque fue infectada de neoliberalismo", dijo Maduro, exchofer de bus y sindicalista de 55 años en el poder desde 2013, prometiendo cambios para traer "prosperidad".

La Unión Europea, Argentina, Brasil y otros países adelantaron que no reconocerán los resultados de las elecciones mientras que Uruguay espera conocer lo que pase este domingo para pronunciarse.

EO Clips

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