El mediocampista anunció días atrás que "por su salud mental" decidió dejar Newell's Old Boys, el club donde se formó y al que había regresado para retirarse como profesional.
"Les comuniqué a los dirigentes que no voy a seguir en el club, y acto seguido reuní a la prensa, quería que lo escucharan de mi boca", expresó quebrado en llanto y visiblemente emocionado en conferencia de prensa.
"Vine acá casi en mi mejor momento personal y en el peor del club. A pesar de que conseguí lo más lindo que fue salir campeón, también fue lindo sacarlo del descenso", dijo con la voz entrecortada al recordar que regresó en 2012 y obtuvo el título del Torneo Final al año siguiente.
Exjugador de los españoles Espanyol y Atlético de Madrid y el Liverpool inglés tomó esta decisión por las dificultades económicas e institucionales que atraviesa el club rosarino y dejó en claro que no jugará en otro equipo en Argentina ya que su carrera seguirá fuera de fronteras: "No sé qué va a pasar con mi futuro, porque tengo ganas de seguir jugando al fútbol pero no tengo nada arreglado. En el fútbol argentino solo voy a jugar en Newell's. No me imagino con otra camiseta".
Juan Pedro Damiani y Walter Pereyra iniciaron las gestiones para traerlo a Peñarol.