El antibiótico "metrodinazole" se administra a una de cada doscientas mujeres para tratar una afección llamada vaginosis bacterial
Un estudio que se llevó a cabo a lo largo de un período de cuatro años y medio con mujeres en períodos anteriores a la gestación de entre 23 y 24 semanas ha desmentido esa teoría.
En Gran Bretaña, aproximadamente una de cada diez embarazadas es sometida a un test para detectar una posible vaginosis bacterial, y en uno de cada diez casos esas pruebas dan positivo.
Según Andrew Shennan, científico que dirigió el experimento, no hay duda de la asociación entre esa vaginosis y el parto prematuro.
"Deshacerse de esas bacterias gracias al metrodinazole puede no ser tan beneficioso porque de paso se permite la entrada de otras bacterias" en ese órgano, explica Shennan.
(EFE)