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México torció la historia: un repaso del arranque del Mundial

El batacazo de los aztecas puede determinar un Brasil-Alemania en octavos; todos los favoritos están en el debe

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19 de junio de 2018 a las 20:05

Ya se mostraron los 32 equipos en la copa y la gran sorpresa fue México. La victoria de los aztecas sobre los teutones fue un terremoto que derribó las estructuras de la lógica del torneo. Ahora no es descabellado pensar que habrá un enfrentamiento entre Brasil y Alemania en octavos, con lo cual uno de los dos grandes favoritos quedará afuera de los ocho mejores.

Y el propio México se ganó por mérito propio una oportunidad de oro para disputar, por fin, ese mítico quinto partido. Los de la playera verde han llegado a octavos de final en los últimos seis mundiales y las seis veces cayeron en esa instancia.

Esta vez estaba cantado: entraban segundos en su grupo, detrás de Alemania, y perdían contra Brasil en octavos. Pues no. Seguramente derrotarán a Corea y con un empate frente a Suecia se asegurarán el primer lugar de su grupo. Y entonces enfrentarán a Suiza o a Serbia, con grandes posibilidades de victoria.

Ya sé que puede pasar cualquier otra cosa. Por poder, puede haber una final Senegal-Australia que se suspenda a los 10 minutos del alargue porque se agarran todos a piñazos; lo que digo es que Brasil es el favorito de su grupo y México el del suyo. Y si Alemania se despierta y gana sus dos siguientes partidos, va contra Brasil en octavos y ahí te quiero ver.

Pero lo más sorprendente fue cómo ganó México: doblegó a Alemania, la dañó con la inteligencia del planteo, la vulneró con la velocidad y la precisión de su fútbol y la sometió con el temple de sus jugadores.

La insolencia de México desnudó a Alemania: dejó a la vista la fragilidad, la vulnerabilidad del campeón del mundo. Se disipó el aura. Se los puede superar en inteligencia, en calidad, en velocidad, en entrega. Hasta en convicción.

Me puedo imaginar cómo sería la reacción de la prensa alemana si adoptaran el sistema argentino, con titulares del tipo: "Alemania bailó al son de La cucaracha" y comentarios como: "El campeón del mundo perdió contra México. No sé si se entiende, a ver, lo digo de otra manera: Alemania perdió contra un cuadro de tercera". Y las críticas al técnico: "Mientras Osorio estudiaba las debilidades alemanas para explotarlas de la mejor manera, Low se comía los mocos". Y a los jugadores: "Ozil no puede jugar ni en la selección turca".

En cuanto a las demás selecciones, los únicos que estuvieron a la altura de las expectativas fueron los españoles. Empataron porque ligaron muy mal –y del otro lado había una bestia llamada Cristiano– pero por momentos mostraron el mejor fútbol que se ha visto hasta ahora en la copa.

Por continente, Asia dio la nota, con la primera victoria lograda en mundiales contra un equipo sudamericano, cortesía de Colombia, que cayó ante Japón. Y una mención especial para irán, que lidera el grupo en el que están España y Portugal.
Los sudamericanos solo ganaron un partido, el de Uruguay contra Egipto en la hora. Fue una decepción Perú, aunque enfrentó a un rival muy duro. Mucho peor fue lo de Colombia, que fue derrotado por un equipo muy inferior en teoría, al que habían vencido en el mundial de Brasil por 4 a 1.

Una curiosidad fue que ninguno de los cinco directores técnicos argentinos pudo ganar: Pizzi, con Arabia, perdió 5 a 0 contra Rusia; Cooper, con Egipto, cayó ante Uruguay 1 a 0; Pekerman, con Colombia, sucumbió 2 a 1 contra Japón. Gareca, con Perú, marchó 1 a 0 contra Dinamarca y Sampaoli, con Argentina, no pudo con Islandia y terminó 1 a 1.

De los africanos, el que dio la cara fue Senegal, con un gran triunfo ante Polonia. Los otros cuatro representantes del continente fueron derrotados. Europa domina, con ocho partidos ganados, dos perdidos y dos empatados, contra selecciones de otros continentes, en tanto que empataron el único partido que jugaron entre ellos.

La figura de esta primera fecha fue, sin lugar a dudas, Cristiano Ronaldo. Fabricó un penal y lo convirtió, se asoció con el golero español para meter el segundo y terminó empatando el partido con un golazo de tiro libre. Seguiremos a la espera de Messi, Neymar y Suárez. Los dos goles que hicieron, de forma respectiva, el belga Lukaku, el inglés Kane y el español Costa, dejan a sus equipos muy bien entonados para llegar lejos en el torneo.

De los cinco favoritos previos a la copa (Alemania, Brasil, España, Francia y Argentina) solo España demostró por qué y ni siquiera pudo ganar. Llamó la atención la falta de ganas de Brasil, la incapacidad de Argentina y la liviandad de Francia, además de la ausencia de jerarquía de los campeones del mundo.
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