Dueño de una personalidad impropia para sus 18 años, por la madurez, seguridad y convicción con la que se expresa en un mundo del fútbol en el que todo es tan dinámico y muchas veces irreal, Maximiliano Moreira asoma con algunas señas muy particulares: 1) Es lateral izquierdo puro, porque es zurdo y porque marca en la banda –no está improvisado, no es carrilero retrasado ni stopper corrido a la raya–, de esos que son tan difíciles de encontrar en el fútbol uruguayo y que tanto valor adquieren por la escasez de futbolistas de esas características. 2) Es oriundo de Maldonado y a los 12 años Nacional le ofreció traerlo a entrenar al club a vivir a la residencia que tiene para sus juveniles del interior, pero antes de llegar a Montevideo el niño, porque no era más que eso en ese entonces, encaró a sus padres y les habló de sus proyectos en el fútbol, de sus deseos de llegar a la capital para realizar una carrera de largo aliento, les habló de su deseo de ganarse primero un lugar en el plantel, después un lugar entre los 11, quedarse en el equipo y llegar a la selección. Así los convenció y sus padres le dieron todo el apoyo. 3) Desde los 14 años está en el proceso de selecciones juveniles de Uruguay. Integró la sub 15, con la que jugó un Sudamericano, la sub 17, Sudamericano y Mundial y actualmente en la sub 20, con la que disputó el Sudamericano y se entrena para el Mundial. 4) El sábado, con 18 años, debutó en el plantel principal de Nacional en un partido clave ante Danubio en Jardines y se llevó los elogios del nuevo técnico, Rodolfo Arruabarrena.
Esta historia del Chino, apodo que le pusieron por las características de sus ojos, ya tiene seis años de trabajo en silencio en el laboratorio de juveniles del club. Llegó como volante, hasta que un día en la práctica de Séptima faltaba un lateral izquierdo y Juan Jacinto Rodríguez le propuso marcar la punta. “Cuando me plantearon jugar de lateral tenía 13 años y cuando uno tiene esa edad, con tal de jugar, juega en cualquier lado. En ese momento le daba poca importancia a lo que podía significar ser lateral izquierdo, porque era muy chico… y de ahí a que llegara a Primera quizá ni jugaba. Pero con el tiempo te vas dando cuenta que es tal cual me lo presentaron, porque faltan laterales. Ese fue un momento clave de mi carrera porque me dirigió Juan Jacinto Rodríguez, un brillante técnico y fue lo mejor que me pudo haber pasado”, subrayó.
Milagro, ¡salió un lateral!
Los tricolores encontraron en Maximiliano "Chino" Moreira la solución en su cantera y Arruabarrena lo elogió; lo vienen preparando desde los 12 años