El futbolista de Rampla Juniors, Facundo Umpiérrez, tomó la decisión de dejar el equipo debido a la difícil situación económica que atraviesa el club que juega en la Divisional C tras descender en dos años seguidos.
En un posteo en redes sociales, el jugador de 24 años oriundo de Nueva Helvecia, departamento de Colonia, anunció su salida.
“Escribo este mensaje en modo de agradecimiento ya que por motivos económicos decidí junto con mi familia no seguir más en el club, al cual ya se me hizo imposible seguir por la situación del mismo”, señaló.
Facundo Umpiérrez en Rampla Juniors
Además, contó que viajaba todos los días a Montevideo para entrenar y jugar. “Viajé 200km todos los días durante poco más de 7 meses con el objetivo claro de volver a llevar al club donde se merece”, señaló.
Umpiérrez, que además trabaja como barbero y que ahora busca equipo, expresó: “Hoy me toca irme aunque no es lo que hubiera querido”.
"Eternamente agradecido a su gente por el apoyo y el cariño les deseo muchos éxitos y ojalá sea un hasta pronto", sostuvo el futbolista, a quien, como a sus compañeros, el club le debe varios meses de sueldo en lo que va de este año.
Rampla Juniors atraviesa un complicado momento económico a la espera de que Foster Gillett, dueño de la sociedad anónima deportiva (SAD) que gerencia al club, afronte los compromisos que tiene el equipo.
La carta de Facundo Umpiérrez
"Estamos en estado de abandono"
Días atrás Referí charló con el capitán del plantel, Pablo Pereira, quien en 2015 ya había jugado en Rampla en una situación económica muy compleja.
"Creo que nunca pasé una situación como la que estamos atravesando esta temporada. Siento que estamos en estado de abandono. Hoy los funcionarios dejaron de prestar servicios. Hasta hoy aguantaron, pero arrastran deudas desde el año pasado", contó.
"Hoy los jugadores tuvimos que oficiar de utileros, hasta la caldera tuvimos que prender para bañarnos en el Olímpico", agregó.
Los encargados de mantenimiento, el canchero, las secretarias de la sede y el utilero decidieron dejar de traabjar hasta que el club les pague lo que les adeudan por los trabajos realizados.
El médico venezolano que se había arrimado este año al club, renunció este lunes porque la situación se tornó insostenible.
"Nosotros valoramos la posibilidad de parar, pero ya lo hicimos por tres semanas y nos pasó factura en lo físico, los que más nos perjudicamos somos nosotros", reveló el capitán.
"Nadie imaginó a comienzo de año cuando se armó el plantel que esto iba a ser así. Sabíamos sí que se viene de un descenso histórico, que iba a costar encauzar la situación. Pero siempre se nos dijo que el grupo inversor (comandado por Foster Gillet con Guillermo Tofoni como representante) iba a seguir inyectando recursos", reveló Pereira.
"Ya llamó mucho la atención que pidieran dos veces prórroga para pagar las deudas del año pasado. Si una persona invierte en un club es raro que se pase por esa situación", agregó.