Bajo el título de "Es la hora de cuidar la fraternidad" un grupo de militantes que se identifican como "Frenteamplistas fraternos" están juntando firmas para reclamar unidad en la fuerza de izquierda en circunstancias que no son las mejores para el oficialismo.
Los impulsores recuerdan en el escrito el legado del presidente histórico del Frente Amplio, Líber Seregni, y su advertencia sobre la tentación del "olor a queso del gobierno", al tiempo que advierten que no es posible "construir nada duradero desde la división" y señalan que todo liderazgo es efímero.
Desde la secretaría de comunicación del Frente Amplio se informó a El Observador que la iniciativa no pasó por la orgánica de la izquierda y que no representa a ningún comité de base o coordinadora en particular sino a un grupo de militantes que actuaron autoconvocados
El texto ya fue firmado entre otros por Belela Herrera, Ivonne Passada, Marcos Carámbula, Mariano Arana, Mónica Xavier, Ana Olivera, Oscar De los Santos, Margarita Percovich, Miguel Fernández Galeano, José Manuel Quijano, Pablo Ávarez, Jorge (Chileno) Rodríguez, José Bayardi, Rafael Guarga, Mario Delgado Aparaín, Hugo Rodríguez, Salvador Schelotto, Enrique Soto, Pedro Apezteguía, Milton Romani Gerner, Enrique Rubio, Horacio Yanes, Eneida de León, María Elena Laurnaga, Andrea Apolaro, Martín Ponce de León y Alberto Rosselli.
"El General (Líber Seregni) no se fue y nos convoca a todos para reconstruir la fraternidad y renovar el compromiso que nos une. El mejor homenaje que se puede hacer a Seregni en el año de su centenario es continuar luchando para transformar sus ideas en realidades, venciendo una y otra vez a los miedos y a las tentaciones; entre ellas, como él nos decía, la tentación del 'olor a queso del gobierno' que subvierte los valores y confunde objetivos con instrumentos, mirada estratégica con cortoplacismo y entrevera el interés colectivo con las expectativas personales", dice el documento.
Firmantes del escrito dijeron a El Observador que los últimos hechos acontecidos en torno a la empresa ANCAP y los cruces entre el expresidente José Mujica y el ministro de Economía, Danilo Astori, terminaron por convencer a los militantes acerca de la necesidad de realizar un llamado a la fraternidad.
El escrito dice que el legado de Seregni "invita a mirar permanentemente más allá, pensando siempre en "la mañana siguiente". "El General está presente en el profundo sentido unitario de construir el Frente Amplio, todos los días y cada día, desde la unidad en la diversidad y en la tenaz búsqueda de consensos. Sin ocultar nuestras diferencias, pero respetando el pensamiento del otro. Pensando libremente, diciendo lo que se piensa y actuando de acuerdo a lo que se dice", agrega.
Los militantes dicen que las ideas de Seregni, "no son el patrimonio de un puñado de dirigentes ni un grupo de líderes iluminados" sino que representan las ideas por las cuales los frenteamplistas han combatido, aún en las circunstancias más adversas y que se fundieron en un crisol de lucha y de dolor, con la fuerza de la unidad inquebrantable".
"Hemos tropezado mil veces y nos hemos vuelto a levantar. Nos levantaremos todas las veces que sea necesario para defender esas ideas y también para señalarle a los queridos compañeros que nos representan que no es posible construir nada duradero desde la división y la ausencia de fraternidad. Sabemos que todo liderazgo es efímero y que resulta estéril si no se cimienta en las convicciones arraigadas en la gente. La construcción de un camino colectivo no es fácil. Estamos obligados a repensar de forma continua el objetivo estratégico hacia donde avanzamos y las herramientas con las que lo hacemos", señalan.
Los firmantes dicen ser conscientes "de que es en el adecuado balance entre las necesidades de los liderazgos y las de las herramientas, por definición más duraderas y amplias, que se juega el futuro" del Frente Amplio.