Los servicios sanitarios de México decidieron habilitar la reapertura de su mercado a las carnes uruguayas, pero con condiciones tan severas que el presidente de la Asociación de Industrias Frigoríficas del Uruguay, Jorge Barrios, dijo que "México no quiere comerciar con carne con Uruguay". La decisión azteca también causó malestar a nivel del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP)
Las restricciones consisten en que, por un lado, las plantas frigoríficas que se autoricen deberán contar con la presencia permanente de un veterinario de los servicios sanitarios oficiales de México. Además, en un primer momento sólo se habilitará una de las cinco plantas que fueron visitadas en diciembre por la inspección mexicana.
La decisión mexicana sorprendió a las autoridades del MGAP, que inmediatamente elevaron un planteo para revertir la situación.