El Kremlin desata un conflicto comercial con Ecuador por los planes del mandatario Daniel Noboa canjear sus armas de origen soviético por material moderno estadounidense.
Los funcionarios de Moscú creen que su armamento de origen ruso y ucraniano, como los de otros ejércitos de países latinoamericanos, será enviado a Kiev para ser utilizado contra Rusia.
A raíz de ello, decidió que no se proveerá más de bananas ecuatorianas y que, en cambio, lo hará por las de India, con cuyo país Rusia comparte los BRICS ampliados.
Lo mismo hará con los claveles ecuatorianos. Según el Banco Central de Ecuador, Rusia compraba una quinta parte de las exportaciones de las bananas, por un valor cercano a los U$S 700 millones anuales.
El punto de partida para Moscú es que el presidente Noboa y los funcionarios de Defensa de Washington negociaron a lo largo de enero un intercambio militar cuyas repercusiones podrían sentirse en el frente europeo.
Quito en su “guerra contra el narco” compró material que considera “moderno” a cambio de enviar a Washington armas que sirven a Ucrania para la guerra con Rusia por un monto de U$S 200 millones.
Según datos de The Military Balance, Quito dispone de lanzacohetes múltiples BM-21 Grad, helicópteros Mi-8 y Mi-17, y sistemas de defensa antiaérea portátiles Strela-2 e Igla. El Kremlin se preparó en paralelo para cortar sus lazos comerciales con Ecuador al menos parcialmente.
La agencia rusa para la supervisión fitosanitaria de los alimentos prohibió a principios de febrero la importación de bananas de cinco empresas ecuatorianas con el pretexto de que había detectado la contaminación de algunos lotes por una plaga de la mosca Megaselia scalaris.
Sin embargo, Moscú, preocupada por el desabastecimiento y los sobreprecios que pagan sus ciudadanos en los mercados debido a las sanciones, buscó una alternativa antes de aplicar este veto y confirmó la negociación del primer lote de frutas indias. Además, recalca que “el volumen de exportaciones de bananas indias al mercado ruso será incrementado” en el futuro.
“Advertimos a las autoridades ecuatorianas que esto sería un paso inamistoso”, manifestó el pasado 11 de enero el embajador de Rusia en el país latinoamericano, Vladímir Sprinchan.
“Las autoridades ecuatorianas fueron informadas de la posición rusa. Este material no lo necesitaban los estadounidenses, lo consideran chatarra. El material lo necesitaban aquellos que saben manejar armamento de producción rusa”. Es decir, Ucrania.
El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, afirmó en una entrevista concedida a Ecuavisa a finales de enero que el armamento era inútil, aseveración que molestó a las autoridades rusas debido al amplio uso de estos arsenales en el frente ucraniano.
La portavoz del Ministerio de Exteriores, María Zajárova dijo: “Ecuador tomó una decisión tan precipitada bajo serias presiones de otras partes interesadas externas”, agregó en alusión a Washington.
(Con información de agencias)