16 de julio de 2012 23:08 hs

El Ministerio de Salud Pública (MSP) envió un mensaje de alerta a las instituciones de salud para que tomen medidas de aislamiento con todos los pacientes que hayan sido internados en el Hospital Militar desde setiembre de 2011 a la fecha.

El pedido surge tras detectar un nuevo foco de la bacteria multirresistente KPC, esta vez en el sanatorio Impasa del Servicio Médico Integral (SMI). En los últimos días, un usuario de esa mutualista que había estado internado poco antes, volvió a consultar por una infección. El test reveló que tenía la bacteria. Luego se supo que otro paciente había sido contagiado.

Raúl Lombardi, integrante del comité de infecciones de SMI, dijo a El Observador que “la situación está controlada y se tomaron las medidas del caso”.

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El germen llegó a SMI con una paciente del Militar que fue derivada en los últimos días para una intervención cardíaca. Lombardi alegó que en ese centro de salud no fueron advertidos de que la paciente estaba colonizada, es decir que tenía la bacteria pero no los síntomas.

De hecho, en el Hospital Militar solo sabían que había tomado contacto con la bacteria pero no realizaron los exámenes requeridos para confirmar el diagnóstico. Esto demuestra una falla del Militar ya que, según explicó la integrante de la Comisión Nacional Asesora de Control de Infecciones Hospitalarias del ministerio, Silvia Guerra, se debe hacer al menos tres análisis de cultivo a todos los pacientes que hayan sido atendidos por el mismo personal de enfermería que asistió a otro enfermo con KPC. A la paciente derivada a SMI solo se le había hecho un cultivo, que tiene apenas 56 % de efectividad. El Observador intentó sin éxito comunicarse con las autoridades del Hospital Militar.

La bacteria ingresó a Uruguay en abril de 2011. Primero hubo dos casos en la mutualista Amecom de Maldonado. Luego se identificó otro en el Hospital Español, y desde setiembre se cuentan decenas de personas afectadas en el Hospital Militar. Según datos de la comisión de infecciones del MSP, desde abril hasta ahora ha habido entre 20 y 25 pacientes colonizados o infectados por KPC.

Brote sostenido
El viernes 11 de julio el MSP envió un comunicado de alerta a las instituciones de salud, al que tuvo acceso El Observador. El comunicado sugiere que “ante la ocurrencia de un brote de pacientes colonizados o infectados por Klebsiella pneumoniae productora de KPC en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas”, se implemente una serie de medidas “hasta nuevo aviso”.

Las autoridades solicitaron que al recibir un paciente previamente hospitalizado en el Militar, las mutualistas procedan al aislamiento preventivo y tomen tres muestras de cultivo para detectar KPC. Las medidas deberán suspenderse solo cuando los tres test arrojen un resultado negativo y se descarte la presencia de la bacteria.

En el comunicado se detallan las acciones para lograr una “profunda higiene ambiental” después de que el paciente colonizado o infectado abandone la institución. También se sugiere tomar las medidas de precaución con todos los pacientes que hayan tenido contacto con KPC, cualquiera sea la institución de la que procedan.

Hace unos seis meses que en el Militar hay un piso entero, con capacidad para 50 personas, cerrado “para pacientes colonizados o de contacto con pacientes colonizados”, dijo el integrante de la Comisión de Infecciones del MSP, Henry Albornoz. “El Militar está haciendo el máximo esfuerzo de acuerdo a las posibilidades que tiene. Incluso haciendo los máximos esfuerzos, como otros hospitales del mundo, el riesgo de transmisión existe”, afirmó Albornoz.

Un médico que prefirió mantener su nombre en reserva cuestionó que el hospital efectivamente haya tomado todas las medidas del caso y apuntó especialmente a la “falta de higiene” en el centro.

Si las recomendaciones se instrumentaran en la forma ideal, las probabilidades de éxito en disminuir la transmisión y llegar a erradicar la bacteria son, según Albornoz, por arriba del 70%.

Lo cierto es que desde los primeros casos, hace nueve meses, el Militar no ha conseguido librarse de la KPC, como sí lo hicieron Amecom y el Español.

Los especialistas consideran que lo del Militar es un “brote sostenido”: una etapa posterior al brote pero previa a la endemia. Mario Godino, que también integra la comisión del MSP, explicó que sería endemia si no hubiera lugar donde internar pacientes sin riesgo de contacto con la bacteria.

Llegó para quedarse
“La posibilidad de que esto llegara a Uruguay era inevitable. El país venía zafando, pero está presente en el mundo. Ahora hay que tratar de tenerla controlada. Y las instituciones que no la tienen deben tomar las precauciones de aislar a los pacientes, algo que obviamente insume más recursos humanos e infraestructura”, dijo Godino a El Observador. Agregó que si bien eso generará un “impacto económico” en las instituciones, las consecuencias serían peores si la bacteria ingresara definitivamente.

De los 20 o 25 casos identificados, el 40% fueron colonizaciones y no presentaron síntomas. Para el 60% que desarrolló una infección por KPC, “la mortalidad fue bajísima”, dijo Albornoz, aunque no pudo precisar cuántos fallecieron. “Todos los casos fueron en pacientes con otras enfermedades o infecciones. Es muy difícil de distinguir la causa”, aseguró.

Los especialistas coinciden en que es probable que la bacteria haya llegado a Uruguay para quedarse. Lo que todavía no se sabe a ciencia cierta es qué tan grave será para quienes la contraigan, ya que aún hay pocos casos como para sacar conclusiones.

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