2 de septiembre de 2012 15:53 hs

Sobre todo en su segundo gobierno, la izquierda se ha visto enfrentada más que nunca cualquier otra administración uruguaya a embates de grupos ambientalistas que reclaman por distintos proyectos.

Con la instalación de Botnia, la primera papelera en construirse en Uruguay, quisieron surgir algunos reparos locales. Sin embargo el sentimiento nacionalista por el conflicto con Argentina los tapó profundamente.

Ahora, sin embargo, desde la intención planteada por la minera Aratirí de instalar un proyecto en la zona de Valentines, distintas iniciativas fueron generando fuertes oposiciones con argumentos ambientales. El puerto maderero en La Paloma, el puerto de aguas profundas a kilómetros de La Pedrera (ambos en Rocha), la venta de predios contra el mar en Valizas, proyectos urbánisticos en Maldonado y hasta el estadio de Peñarol (primero en Canelones y ahora en Montevideo), han tenido oposiciones ambientales.

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Pese a que estos grupos se han hecho oir de manera muy fuerte, no representan a la mayoría de los uruguayos, según distintos trabajos de opinión pública.

Por ejemplo, según una encuesta de la consultora Equipos Mori realizada pedido de la empresa naviera Christophersenentre los habitantes del departamento de Rocha, comprobó que el 65% de ellos está a favor del puerto maderero de La Paloma. Ese relevamiento concluyó además, que el 68% de los rochenses apoya la creación del puerto de aguas profundas.

Otra encuesta, en este caso de la consultora Cifra y entre los habitantes de todo el país, comprobó que el 66% de la población piensa que la terminal portuaria en Rocha beneficiará al departamento, superando en 43 puntos a quienes piensan que reportará un perjuicio. El apoyo es mayor en el interior (69% contra 62% en Montevideo) y no hay diferenciación por orientación política.

La encuesta también interrogó sobre el proyecto minero de Aratirí. Éste tiene una aprobación del 61%. Solo un 20% se manifiesta en contra. El apoyo es mayoritario en todos los grupos, destacándose un valor superior para el interior (62% contra 60% en Montevideo) y en los votantes del Partido Nacional en las últimas elecciones (62% contra 60% del Frente Amplio y 50% del Partido Colorado).

Además, siete de cada 10 uruguayos piensan que la exportación de hierro contribuirá algo o mucho al desarrollo del país. Solo uno de cada 10 se manifestó en contra.

La izquierda tiene ese debate pendiente. Según reconoció el asesor presidencial, Pedro Buonomo, el gobierno ha quedado “a veces enredado en el medio de los grupos ambientalistas o de grupos particulares que utilizan grupos ambientalistas para cuestionar algunas políticas”.

“Tenemos un debe en el discurso. No podemos dejar la bandera del desarrollo sustentable, de la protección del medio ambiente”, dijo Buonomo en entrevista con La Diaria.

Rocha

El título de los “Vecinos Autoconvocados de La Paloma Grande” suena a la Asamblea Ciudadana Ambiental Gualeguaychú pero esta vez no hay dos orillas. Aunque sí está la misma papelera de por medio.

Residentes de La Paloma, La Pedrera, Valizas, y otras localidades de la costa rochense, que se presentan no alineados a ningún partido ni a ninguna organización política o ecologista, se oponen a la ampliación del puerto de La Paloma y al puerto de aguas profundas en El Palenque que acabarán, a su juicio, con la vocación turística y pesquera de la zona. Y en su intención de frenar las obras –que según el gobierno no tienen marcha atrás– se enfrentaron a la Policía que estaba para garantizar las tareas viales.

En total hubo 70 efectivos policiales que actuaron por orden judicial para evitar la manifestación de más de 300 personas que quería evitar que se retomaran los trabajos en el acceso al puerto que conecta en un tramo de seis kilómetros con ruta 10. El operativo terminó con cuatro detenidos.

El proyecto de convertir la terminal oceánica para que se puedan sacar rolos de madera hacia la planta de UPM en Fray Bentos, tiene como base un convenio firmado por los ministerios de Transporte y Turismo con la Intendencia de Rocha. Ese documento se selló con un acuerdo político y asegura que no afectará el turismo puesto que los camiones no podrán entrar al entramado urbano ni trabajar de diciembre a febrero. No obstante, esto no conforma al alcalde de La Paloma, Alcides Perdomo (Cap-L), para quien está en juego “el destino” del balneario. El alcalde encabezó, incluso, una movilización y llegó a impedir que las máquinas trabajen en el acceso al puerto de La Paloma.

La situación en Rocha se polarizó hasta el punto de que el intendente Artigas Barrios debió “instar” a Perdomo “a evitar toda actitud que pueda generar controversia” entre vecinos. Según relató al semanario Búsqueda el presidente de la Junta Departamental, Mauro Mego, la situación ha alcanzado el extremo de generar “un enfrentamiento de vecinos contra vecinos” que se han dejado de saludar.

Los vecinos autoconvocados reclaman que se realicen los estudios de Impacto Ambiental que la ley 16.466 prevé para obras de esta magnitud y que, hasta el momento, no se han realizado. Además, alegan que la aprobación de los proyectos se generó en torno a resoluciones “con vicios legales” y que el puerto tiene “nombre y apellido: Zamin Ferrous (minera Aratirí)”.

Son varios los grupos que se han creado en Facebook para denunciar las acciones que consideran que son la venta del patrimonio público en la costa este del país. “Comando Valizas” ya tiene 5.107 amigos y 1.144 suscritores. “No a los Megaproyectos en Rocha” apunta directamente contra Aratirí y a la “mafia minera”. “No al puerto de Aguas Profundas! No a Aratirí” tiene la siguiente consigna: “Quiero ver a 3 millones y pico de personas diciendo no a esta estupidez”.

Montevideo

El reclamo de los vecinos rochenses encuentra coincidencia en las cercanías del futuro estadio de Peñarol frente a Zonamérica. Todavía no se colocó la piedra fundamental pero los vecinos ya hablan de sus perjuicios. La Intendencia de Montevideo concedió una autorización precaria y revocable sin que se presentaran los estudios de impacto ambiental, territorial y de tránsito. Estos no fueron todavía realizados puesto que el club pidió celeridad a la IMM porque ya tenía el boleto de reserva del predio.

Prevención, mitigación y compensación, son las tres claves que reclaman los vecinos si continúa adelante el proyecto. La compensación que esperan incluye dos aspectos: la autorización para el establecimiento de chacras multifamiliares y la recategorización del suelo de rural a urbano en el entorno inmediato.

Roberto Garese, presidente de la Asociación Bañados de Carrasco, explicó a El Observador que no se trata de urbanizaciones ni de incrementar el factor de ocupación de suelo de los terrenos, sino de la agrupación de menos de 10 casas que mantengan el paisaje y la actividad rural. “Que mantengan vivible el entorno”, afirmó. Y agregó: “Esta zona se toma como una reserva de suelos más que como zona rural y así, el día de mañana, si quieren ponen un zoológico, un cementerio, o una fábrica”.

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